“Emboscado” por Bancolombia se declara concejal de la familia

Foto: Lina Rozo/KienyKe.com

“Emboscado” por Bancolombia se declara concejal de la familia

21 de Abril del 2017

El concejal Marco Fidel Ramírez, conocido como “el concejal de la familia” considera que es una pifiada del Bancolombia la campaña publicitaria creada con la intención de promover la inclusión, cuando lo que ha generado es enorme inconformidad.

¿Acaso es inclusión promover una visión que polariza a toda Colombia?, se pregunta. -Porque de un lado, estamos los que creemos y defendemos la familia natural, tal como lo establece el artículo 42 de nuestra Constitución y el artículo 16.3 de la Declaración Universal de los DD.HH. Y del otro lado están los que conciben y promueven fascinaciones que a juicio nuestro, destruyen la familia.

Ramirez sostiene: -Lo que Bancolombia está haciendo, no es otra cosa que eso, una promoción de la ideología de genéro, y así lo entendemos al menos el 50% de la población colombiana que nos resistimos a esa sutil imposición. No creemos que la campaña esté dirigida a varios sectores del mercado, por lo contrario, desarrolló una idea “creativa” con la cual sentimos que nos quitan a codazos y nos sacan del “target” por más que digan que esa no era la intención, y aunque pongan imágenes de un papá y una mamá con sus hijos, nos sigue pareciendo excluyente ¿Por qué no hacen algo más general? Bueno… celebramos que no había imágenes de gente yendo a misa o a una reunión cristiana, (y no lo colocarían nunca) porque obviamente eso generaría malestar en muchos colombianos y no es conveniente pero ¡…. o todos en el suelo…!

El porqué de la reacción.

¿Y porqué una reacción tan fuerte?, le preguntamos al concejal.

-Porque es nuestro legítimo y pleno derecho manifestarnos libremente, ya que durante los últimos 30 años los cristianos estuvimos callados, dejando que la ONU caminara lenta pero segura en la deconstrucción del lenguaje y en la promoción de ideologías denominadas “progresistas” que más bien las percibimos como “retrogresistas”.

Pero ocurre que ya no sólo es la ONU sino también la Academia, el Gobierno, las Cortes, los artistas, la industria del entretenimiento y los grandes medios de comunicación que se suman a esa aparente “inclusión”. Pues ¿Qué querían que pensáramos cuando vimos a Bancolombia en la misma línea? Sencillo: Que esta avalancha es un asedio sistemático, a lo mejor no perpetrado orgánicamente pero si funcionalmente, y esto es nada más, ni nada menos que un adoctrinamiento paciente gracias a la seducción de las emociones positivas y el discurso repetitivo pero eso sí, sin acudir a forzamientos policivos porque estamos en el Siglo XXI. ¿Genial no…?

Antes ignorantes y homofóbicos

Ramirez no para en sus planteamientos:

-Hasta hace unos meses nos señalaban de ignorantes y homofóbicos, pero luego de la Marcha del 10A de 2016 y del resultado del Plebiscito, cambiaron la estrategia y ahora no nos tildan de religiosos doble moralistas (salvo en redes sociales) pero si nos fusilan con preguntas como ¿Qué es ideología de género? ¿De dónde sacaron ese término? ¿Por qué niegan la existencia de nosotros los homosexuales y afirman que no podemos llamar a nuestras relaciones “Familia”? ¿Por qué dicen que nos aman pero no respetan nuestro derecho a casarnos y a adoptar en igualdad a todos?

Cualquier respuesta de parte nuestra, la que sea, estará descalificada “a priori” y vista como un falso argumento (o peor aún, ni siquiera como argumento). Así mismo los ideólogos y activistas LGBTI, siguen recurriendo a temas que les asocie con la histórica lucha de los derechos civiles como pasó con los afroamericanos, e incluso continuarán afirmando ser creyentes en Jesucristo y hasta teólogos consumados. Buena forma de lograr adeptos ¿no…?

Como humanos, pero con razones, ya sea que nos ataquen con peyorativos o con preguntas, todo esto nos hace sentir abrumados, emboscados, atropellados y bombardeados y al mismo tiempo entrenados y fortalecidos. Ellos se ofenden con nuestras declaraciones y nosotros con las suyas ¿cuál sería un punto medio? Ya lo hemos ofrecido: Respeto por la Diversidad Sexual Si, Dictadura de la Diversidad Sexual No. En otras palabras, ni el cristianismo, ni la ideología de género deben competir mediante sentencias o encuestas, porque ninguna de las dos visiones debe sobreponerse a la otra ni utilizar al Estado como verdugo.

Pero como el litigio estratégico ha sido empleado por los activistas de la Diversidad Sexual así como también diseminan su “construcción artificial” (porque el hecho biológico les tiene sin cuidado y algún día la naturaleza, como los ríos, se cobrará factura) en las aulas, en la plaza pública, en los medios más vistos y oídos, pues aprendimos a reaccionar (y a anticiparnos). Ésta señores, la pifiada de Bancolombia, no sería la excepción para expresarnos. ¿No es válida nuestra protesta y desacuerdo? ¿Nos van a vetar socialmente otra vez y conminarnos a las cuatro paredes de nuestros hogares e iglesias? No, nunca más. Si desescalan la ofensa, igual nosotros, pero debo confesar que jamás hemos utilizado palabrotas como las que nos hacen llegar frecuentemente.

En consecuencia resistimos con valor, pese a que defender lo natural, lo lógico y lo obvio, es a veces más complejo que defender “construcciones culturales” y si por ello nos ganamos el título de ridículos, nos da igual. Con seguridad, este poderoso banco no cambiará nada de su publicidad la cual pagó quizá con su “caja menor”, ni sus dueños van a dejar de dormir, pero nos dejan las alarmas encendidas a los de este lado porque guste o no, Bancolombia ya está del otro. Nada de lo que venga nos sorprenderá pero siempre encontrará nuestra manifestación de molestia, inconformidad y categórico rechazo. No es un llamado a la guerra ni al odio, es una invitación a ese banco para que no den más lata con el tema y se dedique a lo suyo únicamente.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de Edgar Artunduaga de la sección Sal y Dulce de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.