Escándalo por eventual nombramiento de Richard Aguilar

Escándalo por eventual nombramiento de Richard Aguilar

4 de Febrero del 2016

Está prácticamente cocinado el nombramiento de Richard Aguilar como nuevo director del Departamento de Prosperidad Social DPS, una de las entidades con mayor presupuesto del país, “una chequera gigantesca”, dicen en lenguaje coloquial los políticos.

Aguilar, quien acaba de ser gobernador de Santander, es hijo del coronel Hugo Aguilar, quien disparó el último tiro contra Pablo Escobar (¿recuerdan la escena del tejado?), fue gobernador y se hizo rico. Después pagó cárcel por vinculaciones con paramilitarismo.

Padre e hijo, grandes barones electorales de Santander, se enfrentaron en las últimas elecciones, apoyando candidatos diferentes. Ninguno de los dos triunfó, y la división de los Aguilar permitió que ganara el liberal Didier Tavera (también cuestionado), apoyado por Horacio Serpa.

Los Aguilar cuentan con un caudal electoral superior a los 500 mil votos, que representan su atractivo principal para cualquier gobernante, mucho más si éste anda pasando afugias de popularidad y gobernabilidad.

El nombramiento de Ricardh Aguilar –duramente cuestionado en redes sociales- obedecería a compromisos burocráticos pactados con el presidente Santos y a la necesidad de los Aguilar de mantenerse en el poder. No sólo perdieron la gobernación de Santander sino la alcaldía de Bucaramanga, donde resultó electo el dirigente cívico Rodolfo Hernández.

El periódico Vanguardia Liberal ha publicado extensos reportajes para denunciar hechos de corrupción de los Aguilar, y sobre Richard habría varias investigaciones en la Procuraduría, “que andan muy despacio”, dice un comentarista regional.

El poder de los Aguilar incluye también a su hermano, el senador Nerthink Mauricio Aguilar, quien pasó de graduarse como ingeniero industrial a ser congresista.

Unos meses atrás hablé con el entonces gobernador y le inquirí por su padre encarcelado. Su respuesta fue al siguiente:

–Es un apellido que no me pueden indilgar (sic), y es un apellido que con toda franqueza le hablo al país porque el que cuenta acá su historia es Richard Aguilar. Es fácil hablar pero es difícil darse el tiempo de conocer.

Yo no puedo nunca desmeritar (sic) ni hablar mal de mi padre porque mi padre es mi padre, y seguirá siendo mi padre. Una cosa es Hugo Aguilar y una cosa es Richard Aguilar, y por eso vengo hoy no solamente como un gobernador de un departamento tan pujante como Santander sino como un hijo de la guerra por mis vivencias.

Estuve privado de muchas cosas en mi infancia. Viví en carne propia el conflicto.

Tenía un escolta que me cuidaba, era bueno porque chicaneaba con mis compañeros para que no me la montaran pero cuando lo asesinaron, casi tres meses antes de lo de Pablo Escobar, ahí me di cuenta que mi sueño de ser policía -porque yo quería ser policía- se fue desvaneciendo. No quería ver a mi madre llorar, yo no quiero ver a mis hijos llorar y por eso me fui por la rama de las leyes y de la justicia”. 

¿Por qué su padre se convierte en paramilitar?

Estaba haciendo la campaña y me acababa de echar un discurso. Me entra la llamada de mi padre, donde él manifiesta que fue capturado. Voy a la Fiscalía, lo abrazo, y él me dice algo que tengo pleno convencimiento actualmente: “Hijo, yo lo único que he hecho es servirle a esta patria y servirle a este departamento”. 

¿Cómo llega a la gobernación y su hermano al Senado sin el emporio de su padre paramilitar, según la justicia?

En la campaña me desmeritaban (sic) por mi cara y por mi juventud. Pero empecé a solicitarle el apoyo a todos los santandereanos y obtuve una mayoría abrumadora, un 56 por ciento, casi 169 mil votos de diferencia.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de Edgar Artunduaga de la sección Sal y Dulce de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.