Carro propio sin comprarlo y sin gastar en gasolina

2 de febrero del 2018

Un carro que me transporte a buena velocidad, con fuerza y que sea económico: sencillamente espectacular.

Carro propio sin comprarlo y sin gastar en gasolina

No creí que un carro eléctrico llenara y superara mis expectativas. Siempre pensé que, a pesar de los comentarios, no respondían muy bien en materia de aceleración y fuerza. Pero este jueves, con motivo del Día sin carro y moto en Bogotá, la empresa Car B, que alquila estos prototipos, le prestó uno a la redacción y tomé el volante.

“Es un carro automático”, fue lo que me dijeron cuando pregunté si había mucha diferencia en cómo se conducía frente a un carro convencional. Escogí un carro de cuatro pasajeros, podía haber escogido un Renault, que es para dos personas y pequeño, pero alejarme tanto del carro clásico que conduzco me previno.

El auto lo dejaron estacionado en un almacén de cadena que tiene convenio con ellos, en Chapinero. Después de darme unas pequeñas indicaciones de cómo abordaba el vehículo, llegué al lugar y empezó la experiencia.

El carro que me dejaron fue un Mitsubishi i-MiEV, pequeño pero de buen tamaño. Lo abrí con mi celular, a través de la aplicación de la empresa. Eso me encantó. Las llaves y la tarjeta de salida del parqueadero estaban dentro del vehículo. Tras sentarme y ponerme el cinturón, me sentí cómodo y arranqué.

Caracas al norte, con un poco de tráfico. Frena bien pero lo que yo quería probar era su velocidad y solo lo pude hacer hasta que tomé la AutoNorte, que por la jornada estaba bastante libre a las 9:00 am. Puedo decir en este punto que anda, y anda muy sabroso. Sin problema alcancé los 60 Km/h permitidos en la ciudad, pero este vehículo, según lo dicen expertos, anda a 180 Km/hr; lo que me hace pensar que rodar en carretera en uno de estos vehículos debe ser espectacular.

Con respecto al frenado, también responde bien. Mi impresión es que no frena en seco y se va un poco largo, no mucho, pero hay que tenerle la medida. De uno a cinco, en materia de frenado, le doy un 4.5. Hay aclarar que no soy experto en vehículos, ni tampoco lo pretendo ser, pero llevo muchos años detrás de un volante y sé que la conducción va más allá de sentarse frente a un timón.

Sobre el Mitsubishi i-MiEV tengo que decir que tiene fuerza y lo pude comprobar en un par de pendientes que subí, donde respondió sin ningún problema. 4.7/5.0.

Quería comprobar cómo se comportaba con peso y con tres compañeros de trabajo llenamos el cupo: cuatro ocupantes. Y debo decir que no se sintió la diferencia, rodó muy bien.

La experiencia me gustó y lo volvería a repetir, el carro eléctrico superó todas mis expectativas y lo mejor de todo, por primera vez en mi vida, no tuve que preocuparme, ni pensar en gasolina. Un carro que me transporte a buena velocidad, con fuerza y que sea económico: sencillamente espectacular.

Pero hay otra cosa que me llamó mucho la atención: que cualquier ciudadano puede utilizar un carro de este prototipo por unas cuantas horas y devolverlo. Lo mejor es que se recoge y se deja donde se quiera o donde se necesite hacerlo.

Yo lo recogí en Chapinero, porque quedaba cerca de mi apartamento, y lo dejé en la 140, en otro almacén de cadena. Dejé la llave y la tarjeta de acceso al parqueadero dentro del vehículo, lo cerré también desde la aplicación de mi celular y me fui.

La opción de ese alquiler la ofrece Car B, una empresa creada por Zulma Guzmán, una colombiana que implantó el servicio en el país luego de que su hermana, que vive en Europa, le hablara sobre esa idea de negocio, que allá es muy usada. No solo se pueden rentar carros eléctricos, también tienen servicio con convencionales. Las tarifas son de $14.000 la hora o $120.000 el día.

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