¿Por qué es malo pasar a gran velocidad los charcos?

¿Por qué es malo pasar a gran velocidad los charcos?

2 de enero del 2018

En épocas de invierno se debe hacer mantenimiento con periodicidad y evitar ejecutar maniobras que podrían bajar la calidad y la durabilidad de los neumáticos. Una de esas conductas es pasar charcos a gran velocidad.

El deterioro de los neumáticos y la poca consciencia de esta conducta es un problema silencioso para los vehículos.

Cuando un carro pasa a gran velocidad en un charco, los chorros de agua a alta presión se meten por los sellos, contaminan la grasa y eso a su vez hace que pierda sus propiedades rápidamente y se van dañando los rodamientos.

Estos dispositivos están diseñados para durar toda la vida útil del vehículo, pero en ocasiones pueden deteriorarse, de forma que todo el sistema no trabajará bien y probablemente haya rozamientos y fallas en el automóvil a la hora de girar o mantener estabilidad en un terreno plano o montañoso.

Una de las causas es la mala grasa, la falta de ella o la baja calidad de las partes, o el diseño inapropiado de la pieza para el trabajo que realiza. Por tal motivo, es necesario que su mecánico haga un buen trabajo en el mantenimiento de los rodamientos.

El daño fundamental, como en cualquier rodamiento, es el deterioro de las esferas o rodillos y luego de las pistas donde trabajan. Este mal se ve generalmente cuando al girar el carro a gran velocidad la grasa del rodamiento se licua y busca salidas, provocando deterioro en los sellos.

Para reconocer si tiene problemas con los rodamientos es suficiente que es escuche su funcionamiento, Kienyke.com tiene unos trucos para identificarlo y acudir a su mecánico de confianza.

El rodamiento puede generar un ruido como un zumbido y viene de alguna de las rueda, también este sonido se puede incrementar con la marcha del coche y por el último, al girar las ruedas con el volante este produzca un crujido.

De esta manera, se recomienda el mantenimiento periódico y evitar la velocidad cuando encuentre charcos prolongados en las vías o inundaciones en las calles.