¿De qué manera conserva su salud mental un marginado?

¿De qué manera conserva su salud mental un marginado?

25 de octubre del 2015

Un jíbaro asesino, una prostituta nacida en una familia adinerada, un exitoso deportista consumido por la droga y un personaje que termina muerto a tiros y que se cruza en la vida de los otros tres, son los personajes que el escritor Alonso Sánchez Baute reunió en su tercer y más reciente libro ¿De dónde flores si no hay jardín? Lea también: Las manos perdidas del Che Guevara nutrieron esta novela.

Esta nueva obra literaria de Sánchez Baute, nacido en Valledupar hace 51 años, y que vive en Bogotá hace 35, narra la vida triste, trágica y oscura de sus  protagonistas, desarrollada en una Bogotá reciente, cuidad de la que escribe con facilidad y gusto porque la conoce, la disfruta, la ama y  la odia como cualquier ciudadano que dice llamarse ‘cachaco’. Lea también: Las palabras no solo se leen, también se beben.

Sánchez, recordado por su gran éxito con el libro Al diablo la maldita primavera, cuenta que ¿De dónde flores si no hay jardín? nace en su búsqueda personal de la respuesta a la pregunta ¿de qué manera conserva su salud mental un marginado?, hecha por el fallecido escritor y periodista mexicano Carlos Monsiváis. Lea también: “No doy razones para leer mis novelas. Soy escritor, no vendedor de libros”.

La vida de estas tres personas, narrada por los mismos protagonistas, dentro de unos cortos pero sustanciales relatos ficticios, como los prefiere llamar Sánchez Baute, busca responder el cuestionamiento de Monsiváis sin intentar dejar en el lector un mensaje de autoayuda o una salida a sus demonios representados en vicios, oficios o circunstancias de la vida misma, tachados por una sociedad que se considera correcta.

Alonso Sanchez Baute-02

La narración de estos tres perfiles no pretende darle respuestas al lector de cómo salir del infierno en el que puede ingresar el ser humano por albedrío o arrastrado por las condiciones que lo circundan, pero sí, con personajes irreales y bien narrados, muestra tres infiernos personales que le harán llegar al final del libro en una sola tarde.

Alonso Sánchez, en conversación con KienyKe.com, contó que los protagonistas de su libro son personajes que nacieron en su mente hace unos 15 o 20 años y que este era el momento de desempolvarlos y contra su historia. “Aunque es ciento por ciento ficción, son personajes muy reales, porque así es mi literatura, soy un escritor realista. Un escritor del presente”.

Escribir este libro, aunque lo terminó en un par de meses, no fue nada fácil, indica Alonso. De las tres historias, o más bien, de los tres perfiles, la ‘autobiografía’ de Gema Almendrales, una mujer que siendo parte de una familia prestante de la capital terminó siendo prostituta en un ‘antro de mala muerte’, fue un trabajo que al autor le costó mucho trabajo.

“Una cosa es ser hombre y otra muy diferente es ser mujer. Meterse en la cabeza de una mujer es muy difícil. Le di muchas vueltas para poder entenderla a ella, para poder meterme en su cabeza. Las preocupaciones de una mujer son totalmente diferentes a las de los hombres. Hasta que entendí esas preocupaciones logré lo que quería”

Alonso Sánchez Baute llegó a la ciudad a los 16 años a seguir con la carrera militar, pero un accidente a pocos meses de graduarse como teniente le quitó un oficial al país y le entregó un escritor que se escondía tímidamente bajo el uniforme, que salía a flote en sus pocos ratos libres. Salió de la academia militar rumbo a su natal Valledupar con el rango de subteniente y con un yeso en su brazo derecho que permaneció con él por casi cuatro años.

Alonso Sanchez Baute-01

Al volver a Bogotá, con un brazo medio biónico, se internó en la universidad Externado y en 10 semestres sacó el diploma de abogado, profesión que no ejerció un solo minuto en su vida y que nunca ejercerá.

Otro de los aciertos de ¿De dónde flores si no hay jardín? es la diferencia en ritmos y lenguajes que el autor le imprime a sus tres relatos. Los protagonistas narran en primera persona y es evidente  la diferencia que hay entre los escritos. Los tres mundos de los personajes pertenecen a escalas sociales opuestas, leen diferente, viven diferente, hablan diferente y con la guía de Sánchez escriben diferente.

Eso se logra (según el autor) porque es escritor urbano. Un hombre que habla con todo el que se le atraviesa. Dialoga con taxistas, porteros, con el señor de la tienda, con sus amigos, con colegas, tiene conocidos en todos los estratos y de ellos absorbe gestos, palabras, frases coloquiales y lenguajes populares que sus personajes adquieren con facilidad.

Mientras avanza la promoción del libro Alonso seguirá en su apartamento, en los altos de Chapinero, acompañado por su perra Humilda, escribiendo un par de horas al día desde las 10 de la mañana, después de verse, a diario, una película y trotar, ya que se levanta sobre las cuatro de la mañana, costumbre que le quedó de su paso por la academia militar.