Un homenaje a los descaches y rarezas de la televisión colombiana

Un homenaje a los descaches y rarezas de la televisión colombiana

30 de noviembre del 2014

En los 60 años de la televisión colombiana, tres aficionados a esta caja mágica decidieron hacer un homenaje a los antagonistas, proyectos que mucho prometieron y nada cumplieron, y a todas esas adaptaciones criollas de producciones del extranjero. El resultado fue el libro titulado: ‘El Bestiario de la Televisión’.

Una fracasada y vergonzosa entrevista a Lionel Messi; el primer beso lésbico en la televisión colombiana; la otra faceta de Cerdo, famoso personaje del ‘Siguiente Programa’; y la maldición de Jaime Garzón, son algunas de las pequeñas historias que contiene este libro.

KienyKe.com habló con sus autores, los periodistas Luz Martínez, Nicolás Samper y el politólogo Federico Arango, quienes plasmaron su humor, sarcasmo y curiosidad en un texto que debe estar en la biblioteca de todos los colombianos.

-¿Cómo fue el proceso de documentación del libro?

-Duró la edad que cada uno tiene, porque cada escena estaba guardada en nuestra cabeza desde la niñez hasta hoy. Ese disco duro capaz de acumular pendejadas sirvió sin duda para la hechura y confección de cada una de las historias.

En el 2009 José Ángel Báez, entonces director de Tv y Novelas nos propuso realizar un Bestiario de la Tv para esa revista, con el fin de hacer una edición especial que nunca salió finalmente pero que nos permitió sumergirnos en el archivo de dicha publicación, y eso activó otra serie de recuerdos a partir de fotos y artículos. Ese especial frustrado fue el que gestó gran parte del libro que está hoy en el mercado.

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-¿Por qué hacer un bestiario de la televisión?

-Luego de que hiciéramos dos de los autores el libro ‘Bestiario del balón’, y ante el éxito de la propuesta, intentamos hacer un blog con esas características pero contando cuentos y recordando anécdotas de la televisión.

La televisión colombiana marcó a muchísimas generaciones y aún, a pesar de que el cable haga que 700 canales estén a la mano, es inevitable caer en los recuerdos de esos tiempos en los que solamente existían tres canales y en los que todo el país hablaba de la novela de la noche anterior. Hoy eso ya no ocurre igual, o en la misma escala, si acaso se habla del reality de la noche anterior. Definitivamente se han perdido los valores.

-¿El dato que más los sorprendió?

-Enterarnos en la investigación de que dentro de Guri-Guri había un enano -persona pequeña- que luego fue incluido en la negociación que permitió el alquiler del muñeco por un circo.

-¿El dato o hecho que más los divierte de la televisión colombiana?

-Hay consenso entre los autores que las versiones locales –muchas de ellas fallidas, otras simplemente rocambolescas– de formatos y productos exitosos en el exterior son las que más nítidamente reflejan, como diría el eslogan de un canal de la TV pública: “Todo lo que somos”.

-¿Por qué hay que tener este libro en la biblioteca de la casa?

-Porque cada televidente tiene una migaja de esa responsabilidad colectiva que obliga a preservar la memoria histórica de la televisión colombiana. En ella -ojo- no solo puede haber espacio para los ganadores; tiene que ser incluyente, diversa y ‘turbocultural’.

-¿Qué cosas dejaron por fuera del libro?

-Muchas, porque ya estamos viejos y los viejos solo conservan los recuerdos remotos, no los recientes, y porque esperamos que la editorial nos invite a hacer una segunda edición mejorada del libro.

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Aquí dos apartes de ‘El Bestiario de la Televisión’:

El día a día más extraño de Lionel Messi 

Complejos. Eso es lo que nos ha hecho un país adorable para el extranjero. Porque es tanta nuestra inseguridad —no en las calles, sino ontológica—, que cuando el foráneo pisa suelo colombiano nosotros, carentes de cariño, desbordamos nuestros esfuerzos en hacerlo sentir bien a como dé lugar.

Entonces preguntamos cosas como si le han parecido bonitas las colombianas o si el ajiaco es el plato más rico que ha comido. Solamente para oír de la boca del forastero que sí, que Colombia es el lugar más del putas del mundo y que nunca en la vida se habían sentido más felices en un lugar.

Lionel Messi no fue la excepción de esta maña tan extraña: Caracol Televisión preparó un gran especial para entrevistar al argentino, que se encontraba en Colombia a punto de jugar un partido amistoso con varias figuras del fútbol mundial.

El despliegue fue inusitado porque, además de Messi, al estudio caracolero convocaron a Robinho, Fabio Capello, Dunga, Dani Alves, Diego y Falcao García. En el plató conducían la charla la bella Rudy Rodríguez, Catalina Gómez y Agmeth Escaf. Hay que decir que los deportistas anteriormente mencionados se convirtieron en esculturas de cera.

Nadie les preguntó nada porque, aunque eran extranjeros, el extranjero que valía la pena en ese escenario era Messi. Y el crack del Barcelona, incómodo durante toda la entrevista, casi que tampoco puede hablar porque los conductores hicieron un concurso de habilidades entre ellos para ver cuál de ellos sabía más de la vida de Messi. Cuando se acordaron de preguntarle, este fue el resultado:

Día a día: —¿Te gusta el carnaval de Barranquilla?

Lionel Messi: —No, no conozco nada.

D a D: —¿Te gusta la comida colombiana?

LM: —No, no conozco nada.

D a D: —¿Bailas?

LM: —No, no conozco nada.

D a D: —¿Qué es lo más atrevido que ha hecho una fan por usted?

LM: —No, no conozco nada.

D a D: —¿Qué impresión se lleva de nuestro país?

LM: —No, no conozco nada.

D a D: —¿Qué les diría a los jugadores del Barcelona que tienen que conocer de Colombia?

LM: —No, no conozco nada.

La cereza en el postre vino a cargo de la celebración de su cumpleaños tres días antes de la fecha original. Messi, sorprendido entre bailarinas y ponqué, apenas se animó a decir:

—Es mala suerte festejarlo antes.

Danielita

Si alguien en la calle la detiene y le dice: «El papel que más recuerdo de tu paso por televisión fue cuando personificaste a Ana María, la prima rica de Victorino Umaña, en Cuando quiero llorar no lloro», es porque el transeúnte ha sufrido de serios problemas mentales desde 1993 hasta hoy.

Es difícil pensar que unos 20 hombres pasaron por la cama de este personaje, la hija menor del matrimonio Franco; que una secta medio raeliana y medio sacada de un capítulo de los Simpson la raptó; que fue víctima de un secuestro y de un atentado en su contra y que, además, fue enterrada viva, pero salió del fondo de la tierra como si se tratara de un zombi sacado del video de Michael Jackson.

Se ensañaron mucho los libretistas de Colombiana de Televisión con Danielita: Rasputín, Highlander y Miguel Maza Márquez la llamaron personalmente para saber cuál era el antídoto para sobrevivir a tantas agresiones sin sufrir un rasguño y, además, posar en pelota para SoHo.

Ana Victoria Beltrán nunca tuvo la respuesta. Ella misma jamás debió explicarse por qué, por culpa del equipo de escritores de Padres e hijos, ella terminó transformándose en un icono de odio para la juventud, si la causante de tanta aversión había sido Daniela, no Ana Victoria.