Óscar Acevedo, un apasionado del Jazz

Óscar Acevedo, un apasionado del Jazz

24 de septiembre del 2017

Con la tranquilidad y serenidad que lo caracteriza, el jazzista colombiano Óscar Acevedo se prepara para lo que será una nueva presentación. No es un concierto cualquiera, es un evento en el que él es uno de los invitados más esperados por parte de los asistentes al Mompox Jazz Festival en el departamento de Bolívar.

Acevedo tiene un récord que podría decirse es inigualable, ya que de las seis ediciones de este festival, ha estado en las seis, lo que según los momposinos (quienes hacen bromas sobre el hecho de declararlo patrimonio histórico del evento) habla muy bien de su trayectoria como artista y como persona.

Este destacado pianista colombiano es un agradecido del jazz, y por esto, cada que tiene la oportunidad de enseñar a todo aquel que se lo pida, lo hace con una gran pasión; así lo demostró ante los momposinos en la sede del Sena del municipio mientras dictaba un taller en el marco del evento llamado “Clínica Instrumental”.

Durante su estancia en Mompox, el artista habló sobre temas que para muchos resultan ser un tabú, como lo es aquella afirmación de varios interpretes en la que señalan que solo hay un forma de hacer jazz y es la tradicional, es decir, no hay espacio para experimentar, para buscar una identidad y mucho menos para hacer fusiones con otros géneros.

“Pretender que la música se mantenga dentro de los parámetros tradicionales es complicado, pues hoy se evoluciona hacia las nuevas tendencias y hay una constante reinvención por parte de los artistas. Por eso hay que disfrutar de esta nueva visión y sobretodo hay que convivir con las otras formas de hacer jazz ya que son nuevos lenguajes”, afirmó el maestro Acevedo.

Mientras continua ultimando detalles para hacer parte del concierto de clausura de la sexta edición del festival, el jazzista describe que para él su música es jazz latino, fruto de la fusión eléctrica, los formatos tradicionales y la recopilación de los diferentes ritmos tradicionales provenientes de la costa caribe y el interior del país.

Llegó el gran momento, Acevedo lo toma con gran tranquilad, seguro de lo que hace, se dirige a la tarima ubicada en la imponente Plaza Santa Bárbara, comienza a deslizar sus manos sobre el piano, dejando ver su talento y su basta experiencia en el género; los asistentes visiblemente asombrados y emocionados aplauden y se rinden ante el maestro.

“Es increíble la capacidad que tiene para sorprender a la gente, a pesar de que ha venido seis veces siempre hace algo diferente, siempre nos descresta con su talento”, señaló Gladys Gutiérrez, asistente al Festival.

Entre gritos y aplausos culmina su presentación. Su rostro a pesar del cansancio de un largo día, refleja la satisfacción del deber cumplido, de saber que deleitó a los momposinos con su piano y sobretodo de ver el crecimiento que ha tenido el Mompox Jazz Festival año tras año gracias al interés que despertó en propios y extraños.