Carlos Vives: Ocho años inciertos

23 de febrero del 2015

“He sido feliz en mi país a pesar de los momentos difíciles”, dice el cantante.

Carlos Vives

A Carlos Vives le ha vuelto a sonreir el éxito, pero hubo un tiempo largo –ocho años, exactamente- que parecía condenado al recuerdo.

Una mañana luminosa sonó el teléfono, contestó Claudia (su esposa) y volvieron las ilusiones. Había venido a Bogotá el que era presidente de Universal (ahora en Sony) el señor Walter Kolm y quería hablar conmigo.

“Ahí yo dije ¡guau! Ocho años he esperado la oportunidad, durante ocho años estuve reuniéndome con las compañías tanto en España, en Estados, y no veía posibilidades”, recuerda.

A veces hay cambios en las empresas. Un día tenía las puertas cerradas porque había personas en los cargos que no valoraban o no creían en el trabajo de Carlos Vives, o no pensaban que podía ser un artista para una compañía grande. De repente cambian los cargos y cambian los conceptos.

Llegó gente muy joven a la compañía y que se acordaba de Carlos Vives, o crecieron con mis canciones, y en el momento de replantear y buscar artistas me vieron por allí. Volvieron a pensar en Carlos Vives.

-¿Cómo a García Márquez que no le recibían Cien Años de Soledad hasta que alguien se animó?

(risar prolongadas) Gracias por la comparación.

Me dicen: queremos un disco y lo queremos ya. Salí corriendo asustado a buscar canciones que todos esos años había hecho. Se habían quedado en un cajón o se habían quedado en el estudio en el que trabajamos en Miami con mi productor Andrés Castro.

Empezamos a buscar ideas y que no pasara mucho tiempo. Al final definí que nada me servía y debíamos empezar de cero.

Fui a Santa Marta, acompañando a mi papá. Me levantaba todas las mañanas y escribía una canción. Me puse la meta de escribir el disco en corto tiempo y parí entonces a “Volví a Nacer”.

Quedaron felices. Y no habíamos terminado la promoción de ese disco cuando la misma compañía me decía: bueno, necesitamos Más Corazón Profundo, que entendí como un título. Empecé a escribir y me preguntaron cómo se llamaría el nuevo disco. Yo les dije, “Más Corazón Profundo”. Estuvimos de acuerdo todos.

Carlos Vives

 -¿Usted lo que quería era buscar en su corazón, en su entorno?

Así es, así lo sentí. Necesitaba hacer cosas nuevas. El camino escogido, el de los espíritus musicales colombianos, fueron un gran aprendizaje.

Busqué las herramientas de todo lo aprendido; el proyecto personal de la música que ha sido pegado a nuestra historia de la música colombiana. Tenía que inventar algo nuevo y contundente –a mis 50 años- pero ligado a mi historia, aferrado a nuestra música nacional, con mejores letras y mejores arreglos.

-Y quedó demostrado que Carlos vives no estaba muerto…

Quizá para la industria, pero uno como artista no se muere nunca. Fueron años de crisis ante la industria de los discos. Quedé por fuera de los contratos, del círculo donde me movía en esos años, pero no dejamos de trabajar.

Estuve tantas veces en emisoras cuando nadie nos paraba bolas; tú me invitabas a conversar de música, andaba yo de vez en cuando viajando con La Provincia. Y no me dejé morir en vida. Cantaba en mi pequeño escenario de Gaira. Para mí es igual de importante y siempre he valorado eso, y ser agradecido con la vida.

En esos momentos difíciles también me salía trabajo. No estaba muerto, ¡andaba de parranda compadre!

-¿Se sintió desesperar?

A veces me entraba el miedito de haber tenido el éxito y de repente no ser llamado por las grandes disqueras. Pero igual le ponía el mismo ánimo y el mismo amor a lo que estábamos haciendo.

Yo creo que eso ayuda, no dejarse asustar ni desvalorar. Pero fue muy emocionante la oportunidad que me dio Sony, cuando se me arma un equipo de trabajo.

Esta es una oportunidad y un momento muy hermosos de mi vida porque tenía que poder sacar a relucir lo que me había enseñado la música colombiana, lo que habíamos aprendido de ella, era un momento para mí de quiebre importantísimo, y había que echar memoria de todo lo aprendido.

 -Conserva una vitalidad impresionante. ¿Cómo mantiene su buen estado físico?

Ha sido una obligación de vida. Mi trabajo como actor desde hace 30 años, que exige estar bien físicamente siempre. Recuerde que en mis papeles yo fui ciclista, boxeador, hasta para representar a Escalona tenía que mantenerme atlético.

Digamos que mi trabajo siempre me ha puesto a prueba los pulmones. Cuando llegó la música, al principio uno cantaba en los bares, cantaba en Ramona Antigua, escenarios pequeños.

Pero una vez empezamos a viajar, una vez empezamos a tener éxito con la música, ya lo hacía en grandes escenarios. Y hay que ir de un lado a otro, a cantar arriba en medio del trote de andar bailando. Le agradezco a la vida que siempre me haya mantenido corriendo.

 -¿Por qué persiste en cantar en español, nunca en inglés?

Yo tomé esa decisión hace 23 años. En ese entonces la meta de los artistas parecía ser aprender inglés y llegar a Hollywood.

Siempre he sido muy feliz acá, formaba parte de la familia de la televisión colombiana, de la que me siento orgulloso, de la que extraño profundamente, a mis compañeros actores, y un día tomé la decisión de formar parte de la música nacional.

Cuando tomo la decisión de vida, de hacer parte de la música nacional, me despreocupo por cantar en otro idioma. Nunca pensé irme, tuve el cariño de mi país y de la gente con la cual trabajaba. Nunca me he preparado para no estar aquí.

Cuando tomé el camino de hacer vallenatos, la gente de la industria me decía: ¿tú estás loco? tú vas a hacer una música que solo gusta aquí, tú vas a hacer algo que no te va a exportar, tu no vas a triunfar si no te vas. Mi respuesta siempre fue: yo me quiero quedar aquí, no me interesa irme.

Lo más chévere de todo fue que haciendo algo muy local me empezaron a llevar para todas partes, y eso a veces no me alegraba tanto; es que yo no quería salir de la casa. Uno no quiere irse de donde es feliz.

He sido feliz en mi país a pesar de los momentos difíciles. No creo que para triunfar haya que irse, creer que porque alguien se fue, triunfó. No. Triunfamos aquí, construyendo nuestro país, ayudando a sacar adelante a Colombia. Es el verdadero triunfo.

-Veo que el matrimonio también marcha viento en popa…

La vida es un equipo de trabajo, la familia es un equipo de trabajo. Estoy muy bendecido. Ella (Claudia Helena), además de ser inspiración y motivación, es una trabajadora incansable, todo es a ritmo paisa. El amor es muy poderoso, muy muy poderoso, yo lo he visto en mi vida. Y a veces hay que cambiar de administración para mejorar. Pues si te está yendo mal, creo que es lo más saludable.

-¿Hay que darse la tercera, la cuarta y la quinta oportunidad si las cosas no funcionan?

Esas almas gemelas están ahí esperando. Uno se equivoca, se confunde, pero hay que seguir en la búsqueda. No hay una regla general, no hay un tiempo establecido pero el amor se encuentra.

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