”A mí me gusta cuando las cosas acaban mal”: Daniel Titinger

”A mí me gusta cuando las cosas acaban mal”: Daniel Titinger

26 de Enero del 2013

Fotos: Lina Rozo

Daniel Titinger prefiere que lo llamen periodista y no escritor. Es el autor de Dios es peruano y Cholos contra el mundo, una serie de crónicas y perfiles de personajes y lugares de Perú que recogen desde el tradicional pisco y el boom de la gastronomía en su país hasta la historia de una mujer boxeadora. Titinger fue editor de la revista Etiqueta Negra y actualmente dirige la página depor.com en Perú.  Daniel hace parte de los cronistas invitados al Hay Festival 2013. KienyKe habló con el sobre sus tiempos de escritura y las proyecciones del medio digital depor.com

¿Escritor o periodista?

Por alguna razón, desde que he llegado a Cartagena me han preguntado tantas veces que si soy escritor, que al hacer la pregunta se pone en duda todo. Yo también mismo me lo pongo en duda, quiero decir, que me considero periodista, me da un poco de vergüenza, ¿ sabes? Considero que lo que hago al hacer crónicas es literatura. Pero me considero periodista.

¿Cómo escoge un tema o personaje para escribir una crónica?

En general creo que para la crónica no hay criterio, en lo personal sí: a mí me gusta el fracaso, siempre me gustó el fracaso, entonces elijo historias de derrotas, o en apariencia exitosas, que siempre tienen un lado oscuro, porque para mí la literatura, de alguna manera, no es feliz, no puede ser una cosa feliz, no creo en la literatura de la felicidad, sí creo en los libros de autoayuda, mientras sus ejemplos sean de fracaso, y mis dos libros por alguna razón tienen historias de fracaso, de personajes que en apariencia pueden ser felices, pueden ser exitosos. Incluso cuando comienzo a escribir sobre ellos no hay nada que te diga que no lo son y terminan teniendo pasados oscuros, historias miserables que los humanizan. Toda celebridad tiene una tristeza por contar, me gustan las historias tristes, me gustan las historias de fracasos, los personajes que tienen alguna miseria.

Me gusta acabar un libro, cualquier libro, y que te deje esa sensación de nauseas, me gustan los finales infelices, es como en las películas: a mí me gusta cuando las cosas acaban mal.

¿Cuánto tiempo se toma para la investigación y comprobación de los datos?

Eso está difícil. Ahora mismo estoy escribiendo un perfil sobre un personaje, Julio Ramón Ribeyro, y ya llevo un año de investigación. Creo que me voy a demorar un año más, entonces en este caso van a ser dos años, que podrían ser hasta tres, y en el caso de estos libros, que son crónicas, me puedo demorar medio año, un año, y es traumático, porque es un año conviviendo con una historia, y es una suerte también, porque cuando estás en un diario tienes un deadline todos los días. Uno siempre dice que la crónica, creo que es una frase de Villoro, es literatura bajo presión, y que presión puede haber si tienes dos años para escribir sobre un tema, pero me demoro mucho.  

Me considero un obsesivo con los datos, con la información y esa obsesión me ha llevado a demorarme más. Ahora que estoy escribiendo un libro sobre un personaje, algo que nunca había hecho porque estos dos libros son de crónicas, seis crónicas en cada libro. Este es un solo personaje y me estoy demorando mucho, y no he escrito una línea todavía, todos son entrevistas. No me lo puedo creer porque siento que no ha pasado nada. Entonces es una suerte, pero una mala suerte también, porque estoy obsesionado con el personaje, porque no voy a acabar hasta creer que lo sé todo, y ahí voy a comenzar a escribir.

Daniel Titinger

Dios es peruano y Cholos contra el mundo, ¿cómo se complementan estos dos libros? ¿sigue con el tema peruano en el próximo?

Se complementan tanto que son parte de un mismo índice. Cuando hice Dios es peruano, me senté a hacer un índice de la peruanidad, donde claramente no había un libro sino dos, y hasta tres, y yo quería que se llamara El diablo es peruano, porque es la onda del primer libro. Que se llame Dios es peruano es una ironía, de ahí salió Dios es colombiano, y creo que ahí sí, el titular no es irónico, Colombia es un país con historias muy raras, lo real maravilloso siempre está ahí, y siempre va a estar ahí.

En mi caso, escribo sobre el ceviche, sobre el pisco, y todo el boom de la gastronomía en mi país del que yo soy un poco crítico, un poco por joder, y Cholos contra el mundo, que podría llamarse Dioses peruanos 2, siguen siendo historias de peruanidad, de las que yo ya me harte. Yo ya no quiero escribir nunca más sobre el Perú, es una coincidencia geográfica porque nací ahí y es lo que tengo más a la mano.

En el libro agarré símbolos de la peruanidad: la comida. Hay todo un un boom de la gastronomía y es culpa, creo, de no tener un buen equipo de fútbol. Hemos hecho de la gastronomía nuestro fanatismo, y hemos llevado ese fanatismo que solo se vive en el fútbol a la Gastronomía, nuestros chefs son nuestras celebridades, son nuestros Messis. Dios es peruano se publica en el 2006, en un momento en que empieza a explotar esto de la gastronomía, y Cholos contra el mundo tiene un personaje, que son los símbolos, pero como te digo nuevos símbolos de la peruanidad, hay una boxeadora que es campeona en el mundo, en box de mujeres, que en ninguna otra parte del mundo existe, y se convirtió en un ícono de la modernidad, y de repente cuando lees la historia te das cuenta que tiene todo un pasado muy oscuro, y eso está muy ligado al box. No puede haber un boxeador feliz, no creo.

¿Nunca ha pensado en escribir ficción?

Sí, lo estoy haciendo ahora. He comenzado a escribir cuentos, pero están muy ligados a la realidad porque siento que no puedo seguir con ellos mientras no termine cierto proceso de investigación, y ahora mismo me estoy yendo a Miami, porque muchos de estos cuentos están muy anclados en Miami, y me fregué porque me anclé en Miami y tengo que irme a Miami a terminar la reportería de un cuento. Entonces, estoy jodido, quizá tengo muy poca imaginación.

Todo tengo que investigarlo, a la hora en que me siento a escribir, la única libertad que puedo tener en el proceso creativo es decidir la técnica de narración que voy a usar; es decir, si toca poner un diálogo, si toca explicar una ideas, si en ese instante lo único que puedo usar para poder explicar mejor mi tema, es usar cierto poema

Para mi la crónica no puede tener nada de ficción, es realidad pura. Hago que mis textos sean revisados por verificadores de datos. Al decidir eso, a la hora que me pongo a escribir un cuento se me hace muy difícil imaginarme los datos, poder imaginarme las escenas. En todo caso estoy jodido porque mis cuentos necesitan reportería y ahora tengo que ir a reportear un cuento (risas)

Daniel Titinger

¿Fuiste editor de Etiqueta Negra, y ahora eres editor del diario Depor.pe? ¿Qué posibilidades ven en lo digital en América Latina?

Se me hace difícil separar una cosa de la otra. Si yo tengo que escribir algo para un medio digital o impreso, no puedo imaginármelo como algo distinto, la escritura es la escritura. Que en el proceso creativo haya más fotografía o más video ya no depende de mí.  Yo dirijo este diario deportivo, Depor.pe, y también soy director de las revistas del grupo El comercio en Perú. Todos los medios que dirijo están mirando hacia lo digital; es decir, estamos muy preocupados en cómo mejorar la página web, está todo el tema de Facebook, estamos pensando en cómo hacer de las revistas medios para tablets, ya no para lo escrito. Siento que el lector ahora está en internet.