Celebra y resiste con La Recontra

Celebra y resiste con La Recontra

1 de febrero del 2011

Si no ha ido a ninguno de los eventos que organiza el colectivo bogotano llamado La Recontra, se sorprendería de la manera cómo mezclan en los parlantes a Pacho Galán con Balkan Beat Box, pasando por 1280 Almas y Glenn Miller y su orquesta. Casi cada dos meses, ellos logran reunir en el Teatro Metro, en la calle 34 abajo de la 13, a más de mil personas dispuestas a saltar y gozarse una sesión de algo que de manera atrevida podemos llamar “chucu chucu” global de buena factura. ¿Cómo lo lograron?

¿De qué se trata La Recontra?

La Recontra es un colectivo de personas que decidió hacer una fiesta distinta a todas las que había, empezando por la rosca de los bares, el mal pago a los djs y la mediocridad de la música que suena en la radio y en las fiestas en Bogotá. Lo consideramos un acto de resistencia pacífica, por medio del fomento de formas distintas de cultura y de música. Todo en una fiesta amable, creativa y barata, que reivindica símbolos y formas tan políticas como místicas. Tenemos nuestra propia logística y hemos logrado un modelo de autogestión que se contrapone a cualquier otra cosa que haya en Bogotá ahora mismo.

¿A qué se refieren ustedes cuando hablan de “resistencia”?

La nuestra no es una resistencia que busca ir en contra de algo, sino en pro de cosas olvidadas o poco descubiertas. Es más como las resistencias de los hornos que generan calor. La Recontra es el lado positivo y creativo de la resistencia, la concebimos como la generación permanente de nuevas propuestas, sin emitir juicios ni rechazar nada. Es abrir nuevas puertas para el que quiera entrar. La idea no es negar ni rechazar cosas, sino convertir lo malo en bueno, revertir todo en cosas positivas.

¿Bogotá es una ciudad aburrida?

Bogotá como tal no es una ciudad aburrida, los que son aburridos son los bogotanos. Como se trata de una ciudad que recibe a diario a mucha gente de todas partes del país la oferta es muy grande, pero la mentalidad general es la de gente que repite las mismas cosas y los mismos sitios y los mismos círculos. Pero todo eso es por no mirar más allá. Hay mucha oferta cultural, que no es evidente y que la gente desconoce. Los medios en general muestran muy pocas posibilidades. Los bogotanos se la pasan en un constante sueño con un underground al alcance de la mano en donde van a encontrar todo eso que creen que les falta, pero el límite en realidad es uno.

¿Qué viene ahora para La Recontra?

Consolidarnos como colectivo y sacar a La Recontra de la idea de que somos sólo una fiesta. Este año queremos aterrizar varios proyectos que llevamos en espera desde hace rato. Una publicación periódica, que tiene por eslogan “nos reservamos el derecho a disentir”, así como la fiesta tiene por eslogan “celebra y resiste”. Para eso la idea es llevar a cabo eventos de difusión diferentes para reforzar nuestra presencia en la ciudad, y viajar y expandirnos y dejar fijos otros escenarios regionales.

Para finalizar, ¿cuáles han sido los comentarios más curiosos que han escuchado sobre sus fiestas?

Un día nos  aseguraron que La Recontra es el sueño de todas las fiestas de apartamento. Otros nos dijeron “lástima no tener dos hermanas pa’ que nos hagan dos sobrinas”. También que La Recontra era subliminal y sicodélica y, jurado que dijeron eso, que “éramos los Frank Zappa de la rumba”. Imagínese eso.

La Recontra: Santiago Rivas, Adriana Gonzalez Hassig, Javier Beltrán, Simón Wilches y Paula Posada.

Próxima presentación de La Recontra:

5 de febrero 8 p.m. Teatro Metro.