Conversando con los actores de Game of Thrones

3 de mayo del 2012

En la ciudad de Miami, donde generalmente se ven artistas como JLo y Ricky Martin, el 17 de abril se mejoró el nivel con la presencia de tres de los actores de la serie de HBO: Game of Thrones (Juego de Tronos), que está basada en una serie de libros del autor George R. R. Martin. Kien&Ke tuvo la […]

Conversando con los actores de Game of Thrones

En la ciudad de Miami, donde generalmente se ven artistas como JLo y Ricky Martin, el 17 de abril se mejoró el nivel con la presencia de tres de los actores de la serie de HBO: Game of Thrones (Juego de Tronos), que está basada en una serie de libros del autor George R. R. Martin. Kien&Ke tuvo la oportunidad de entrevistar a Alfie Allen, quien interpreta a Theon Greyjoy, el único hijo que le queda al rebelde Balon Greyjoy, de las Islas del Hierro, quien fue adoptado por Ned Stark. También conversamos con Kit Harington, quien interpreta a Jon Snow, el hijo bastardo de Ned Stark, el guardián del Norte; y con Richard Madden, quien hace el papel de Robb Stark, el hijo de Ned y Catelyn Stark.

La rueda de prensa tuvo lugar en el hotel Four Seasons, a unas dos cuadras de la bahía frente a Brickell, donde tuvimos la oportunidad de sentarnos a conversar con los actores, quienes nos contaron su experiencia en la serie Game of Thrones y un poco de su vida privada.

Los tres actores de la serie Game of Thrones, sin disfraz, en nada se parecen a los personajes que interpretan.

Alfie Allen, quien además es el hermano menor de la cantante Lily Allen, llegó con la barba afeitada y el pelo, muy rubio, engominado como si lo hubiera lamido una vaca. Con tal presencia no se parece en nada a su personaje en la serie. Vestía una camisa celeste y llevaba puesto un Rolex plateado que lo hacía parecer un corredor de bolsa. Viniendo de una familia de famosos, Allen es el más relajado de los tres actores, contesta preguntas con total naturalidad y se ríe bastante, a pesar de que le sudan las manos como si estuviera nervioso. Alfie, quien prefiere el teatro porque le permite ser más creativo y equivocarse y corregir su error, contó que para un resultado de diez horas de programa se demoran entre 3 y 4 meses filmando casi, sino todos los días. Los disfraces que son muy pesados y complejos de llevar lo ayudan a meterse en el personaje con mayor facilidad. Lo que parece emocionarlo más que nada son las escenas de sexo y habla de ellas riéndose como un adolescente. Comenta que en la primera temporada estaba muy nervioso y se pregunta si se notaba. En esta segunda temporada se siente mucho más seguro, ya se ha apropiado del papel que interpreta. Durante toda la entrevista le preocupa no ser claro en sus respuestas y que pueda resultarnos aburrido. No es el caso. Un personaje a quien su hermana describe en su canción Alfie como un marihuanero, perezoso y bruto, resulta muy entretenido. Cuenta que la canción no lo afectó a la hora de buscar trabajo como actor, y justifica sus acciones diciendo que estaba joven y cuando uno es joven puede hacer lo que quiera.

Alfie Allen se alegra de ser un actor y no solamente el hermano de alguien.

A Kit Harington duele mirarlo. Duelen los ojos, duele el alma y duele todo el cuerpo. Su contacto visual quema como los rayos láser. Es muy serio, llega vestido como un estudiante de cualquier universidad, jeans negros y una camiseta de manga larga del mismo color que luego se cambiará por una color vino tinto. Tiene el pelo y la barba larga, como su personaje. Nos cuenta que en la primera temporada debió usar una peluca, y para la segunda ya se los dejó crecer. No ve la hora de cortarse tantos pelos, en la vida real es un hombre de pelo corto y sin barba y es importante para él que sepamos que ese aspecto no es parte de su personalidad. La gran mayoría de sus escenas se llevan a cabo en El Muro, donde siempre es invierno. Estas escenas son grabadas a gran velocidad, puesto que la temperatura real es tan fría como aparenta serlo en la pantalla. Kit ha firmado un contrato laboral que incluye escenas al desnudo, lo cuál no le ha tocado hacer hasta el momento y confiesa que sería mejor no hacerlo puesto que todas sus escenas son en clima frío. Se ríe y yo me derrito. No supo que su nombre real era Christopher, cuyo sobrenombre es Kit, hasta los 11 años cuando estaba llenando unos formularios para su colegio. Es un actor con entrenamiento en teatro, y no fue sino hasta que trabajó en Game of Thrones que comenzó a respetar a los actores de televisión. Y fue entonces que entendió que las vacaciones también son muy necesarias para los actores. Aún lo siente como casi surreal cuando esta en cualquier entrega de premios, vestido con un esmoquin, parado sobre una alfombra roja y rodeado de todos los actores que siempre ha admirado.

Kit Harington se ríe poco y aparenta ser el menos emocionado por su participación en la serie.

Richard Madden casi no hace contacto visual, y concentra la mirada en un punto ciego, sin mirar a nadie. Es escocés, y por lo tanto es muy complicado entender lo que dice. Se ríe mucho, casi todo el tiempo, y tiende a contestar preguntas con preguntas. Considera que tiene una vida común y corriente como todos nosotros quienes, como él, tenemos un trabajo y responsabilidades que cumplir. Adelanta que su personaje va a conocer a una mujer con quien tendrá una relación y quien comenzará a cuestionar las decisiones que él toma. Insinúa que se lo verá con menos ropa y vuelve a reírse. Espera que lo pongan a viajar más en la tercera temporada, lo que indica que su personaje no se va a morir en esta segunda temporada. Cuenta que se demora 45 minutos poniéndose el disfraz de su personaje, que tiene muchas capas de piel, cuero y metal, más la espada. A veces le toca ponerse las botas que han quedado mojadas desde el día anterior, en el set de Game of Thrones no hay nada de glamour. Si tuviera que interpretar otro personaje le encantaría que fuera Arya Stark, quien hace el papel de su hermana menor. Recomienda pasar mucho tiempo en cualquier bar escocés para familiarizar el oído con el vernáculo de su país y así poder entender qué es lo que escribe Irvine Welsh en sus novelas. Y aun así, nos desea mucha suerte, puesto que en muchos casos a Welsh ni siquiera lo entienden sus compatriotas.

Richard Madden utiliza su entrenamiento teatral y mira al vacío, sin hacer contacto visual cuando habla. 

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