El sentido mensaje de La Azcárate a Julio Sánchez Cristo

Foto: Instagram

El sentido mensaje de La Azcárate a Julio Sánchez Cristo

22 de Marzo del 2017

Recientemente la multifacética Alejandra Azcárate conmovió las redes sociales luego de que publicara en su cuenta de Instagram una fotografía acompañada del reconocido periodista Julio Sánchez Cristo y en la cual escribió un sentido mensaje, que a modo de resumen describe cómo se conocieron, cómo terminó ella dirigiendo el fragmento de la tarde en la W y cómo renunció para dar paso a una larga amistad que se mantiene intacta con el paso del tiempo.

“Este es el único hombre que me ha contratado sin haberme visto. Me oyó al aire en El Mañanero de La Mega, me contactó a través de su asistente y días más tarde estaba en Medellín haciendo el cubrimiento de Colombiamoda. Llegué a la cabina con mucha ansiedad y temor de conocerlo porque me habían dicho que era un ogro”, empieza el texto. 

“De repente entró la llamada de una señora bastante eufórica que pedía no ser ignorada porque lo único que quería era expresarle su profunda admiración. El la escuchó, le agradeció el gesto y se comprometió a visitarla algún día en su casa para comer fríjoles. Entre tanto yo me cercioré de que el productor anotara su teléfono y al salir del programa le dije al temido jefe: -Vamos a almorzar donde doña Amparo?-. Me levantó la ceja y me dijo:-Por supuesto que no-. A lo cual le respondí: -No me gustan las personas que no cumplen lo que prometen-.

En son retador contestó de inmediato: -¡Vamos!-. Para nuestra sorpresa la casa de la oyente resultó ser en una comuna bastante peligrosa a la cual su equipo de seguridad le sugirió no entrar por obvias razones. A pesar de las advertencias, nos bajamos del carro en una calle empinada, nos fuimos sin sus escoltas y llegamos a pie donde la señora. Apenas ella lo vio casi se desmaya y lo abrazó con un cariño que compensó todo. Nos comimos una frijolada exquisita y nos fuimos con una gran sensación de satisfacción. Así me conoció y así lo conocí.

Un año después decidió asignarme la dirección de la W en la franja de la tarde cuando yo apenas tenía veinti cinco, me puso a prueba y todavía no sé si la pasé porque doce meses más tarde le renuncié por correo con un texto que decía: -Yo no sirvo para hacer caso. Me voy-. Pensé que iba a detestarme por insolente pero a partir de ese día me gané un gran amigo. Desde entonces nos comunicamos al igual que aquella vez, por correo y con cortas frases. No necesitamos más. Ha estado a mi lado siempre con total amor y lealtad, me ha apoyado con generosidad y me ha halado las orejas sin la menor piedad. Hoy, en Soho Beach House de Miami, valoro su beso sincero al celebrar mi gira de funciones llenas en EU. Valió la pena irme para que nunca me dejara. El es Julio Sánchez Cristo”, concluye Alejandra Azcárate.