Knockout femenino

Knockout femenino

13 de Agosto del 2011

Ex campeones como Carlos Alberto Martínez, quien a los trece años ya sabía qué era sostener un cinturón de campeonato y cuya nariz chata delata fieros combates, son los entrenadores. El lugar  se llama In Box y el ejercicio que promueven es severo pero con suficiente espacio como para que hombres y mujeres descarguen sus diferencias en el ring y contra las cuerdas.

Sus propietarios, los hermanos Andrés y Beto Gaitán, han dejado la puerta abierta para que hombres y mujeres se pongan los guantes y descarguen toda su adrenalina a través de jabs, uppercuts y demás golpes. Por allí han pasado personajes como Carlos Vives quien recordó sus tiempos de Gallito Ramírez. “Llevábamos un mes y un viernes en la tarde llegó Carlos Vives con  pinta de boxeador, saco de capucha, toalla y mirada entrecortada. Se le puso la música duro y entrenó en el cuadrilátero con uno de los profes. Fue una gran sorpresa”, confiesa Andrés Gaitán.

Desde la entrada, el aroma a sudor y el sonido fuerte, los carteles de grandes peleas como Alí vs Frazier, un bosque de once sacos Everlast y un cuadrilátero invitan a ponerse los guantes y trasladan a los practicantes a las escenas de películas como Million Dollar Baby. Hay algo seguro en InBox, y es que puede que no se aprenda a trabajar el brazo para tener un jab perfecto, pero sí logra hacer sentir como si fuera una de los cinco Rockys que pasaron por el cine.

InBox entrena a mujeres al igual que a hombres. Las rutinas las hacen todos al tiempo y la única diferencia está en los guantes rosados o blancos que usan las mujeres, asunto que nada tiene que ver con la determinación y rudeza que tienen muchas alumnas de InBox. La feminidad no tiene por qué perderse, el entrenamiento es solo una alternativa a quienes se aburrieron de ser vistas como la Barbie de gimnasio que siempre sonríe en su clase de aeróbicos. Aquí ser sexy es demostrar que no hay límites, sudar y alardear de unos brazos esculpidos y abdominales de acero. Todo esto incluyendo los guapos asistentes masculinos que vienen a entrenar y que tendrán que ayudar en los ejercicios en pareja.

Los beneficios del boxeo para las mujeres son contundentes. Si usted cree que para entrenar como Mike Tyson se necesita ser agresiva, piénselo de nuevo. El boxeo saca la adrenalina de la mujer más delicada, convirtiéndola en vitalidad, no en agresión. El cuerpo se convierte en una fuente de fuerza y poder, no en un objeto débil y lleno de miedos. Se entiende la libertad y la necesidad para defenderse sin cuestionamientos. Está claro que no hace falta ser la hija de Muhammad Alí para poder subirse a un ring. El boxeo es uno de los ejercicios más completos para tonificar cada músculo del cuerpo. Además incrementa la concentración y proporciona seguridad emocional al punto que cualquiera puede defenderse y enfrentar la violencia de un hombre que haya perdido el control, con un buen un jab y dejarlo knockout.