La magia celta detrás de la celebración del halloween

31 de octubre del 2018

Andy Baggot es uno de los teóricos de esta historia.

La magia celta detrás de la celebración del halloween

Hablar de la historia y conceptos espirituales del halloween, junto con su significado original, va más allá de recordar el Día de todos los Santos instaurado por el Papa Gregorio IV y la Iglesia católica. Halloween es una celebración tan antigua que podría remontarse hasta 2000 años atrás en las regiones europeas dominadas por los pueblos celtas, quienes celebraban por estas épocas no solamente el final de la cosecha, sino también el fin del año en una fiesta conocida bajo el nombre de Samhain (pronunciada como sau-in).

Andy Baggot, en su libro Sabiduría Celta, aclara que las festividades celtas comenzaban en la víspera de dicho evento, es decir, la fecha oficial del Sahmain era el 1 de noviembre, por lo cual se celebraba desde el 31 de octubre al anochecer. Se prendían grandes hogueras cuyo objetivo era alejar a los malos espíritus, igualmente se vaciaban nabos y se les agregaba carbones encendidos en su interior con el objetivo de que los espíritus encontraran el camino hacia la luz.

Esta actividad se complementaba con la costumbre de pasar recogiendo alimentos para realizar ofrendas a los dioses y, de igual manera, se compartían con las personas menos favorecidas. Durante tal temporada se iniciaban las preparaciones respectivas para recibir el invierno.

Dicha cultura, que estaba alineada con los ciclos de la Tierra y celebraba alrededor de ocho fechas especiales a lo largo del año relacionadas con las estaciones y eventos astronómicos como los solsticios y equinoccios, tenía un profundo simbolismo asociado al fin del verano.

A nivel espiritual, Samhain representaba un momento único en el cual la barrera entre el mundo de los vivos y los muertos se volvía más sutil y los espíritus podían visitar sus antiguas tierras y familias, rondando libremente alrededor de las aldeas y abriendo la posibilidad a los vivos de comunicarse con sus ancestros y los espíritus de la naturaleza para recibir sabiduría e inspiración.

En su libro, Andy Baggot planteó que aquella era una época de consolidación espiritual, un momento en el cual los celtas hacían una revisión de lo vivido a lo largo del año, evaluando lo aprendido y llenándose de nuevas fuerzas para el año que se avecinaba. Este era un periodo de introspección y autoevaluación, en el cual la oscuridad que traía el invierno inspiraba un encuentro con la luz que cada poblador llevaba en su interior.

Los conceptos espirituales de tal temporada dejan interesantes enseñanzas y experiencias de las cuales se puede extraer una visión más consciente de lo que dicha fecha marca en los ciclos naturales de la Tierra y por consecuencia, en la vida humana.

Analizar e investigar mejor lo que hay detrás de estas fechas populares en nuestra cultura y de las cuales no sabemos su trasfondo, es importante ya que más allá de disfrazarse y salir a pedir dulces, en las actividades que se derivan de ello hay conceptos profundos que ayudan a mejorar la forma de ver la vida cotidiana.

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