La modelo y el ruso

La modelo y el ruso

8 de febrero del 2011

Naomi Campbell es modelo. Es súper modelo, lleva más de dos décadas con esa corona. Y en su tiempo libre, aparte de visitar juzgados con frecuencia –debido a las demandas interpuestas por mucamas maltratadas físicamente y otra serie de escándalos variados– suele jugar a la periodista que entrevista figuras políticas. Se estrenó hace tres años con el presidente de Venezuela Hugo Chávez, y su segunda ronda fue hace muy poco con el Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin.

La edición británica de la revista GQ aprovechó que no hace mucho la modelo vive en Moscú –junto a su novio multimillonario Vladislav Doronin- y la desvistió en la portada. También la envió como corresponsal para que discutiera junto a Putin temas que no tuvieran nada que ver con política. Campbell es una experta al respecto. Chávez jamás olvidará que alguien se cuestione si él conoce a las Spice Girls.

Putin y Campbell tuvieron un par de horas para batirse a duelo con sus egos, en el que la británica llevaba ventaja física y golpeo primero, por ende más fuerte, aplicándole un knock out al Primer Ministro, cuando reconoció que se había sentido abrumado por la belleza y el carácter desenfadado de la periodista por un día.

Campbell levantó el espíritu de Putin, preguntándole cómo lograba mantenerse en tan buena forma. Rusia devolvía la pelota orgulloso mientras respondía: “igual que tu, probablemente”, luego más calmado daba detalles de su habito diario de nadar y visitar el gimnasio cada rato libre.  La modelo elogiaba al Primer Ministro para hacerse cómplice y lo complementaba al afirmar que esa era la fórmula para tener una mente sana.

Una vez descubierta la vanidad de Putin, Campbell ataca como una pantera, mientras cruza las piernas kilométricas y pregunta al Primer Ministro por su fanaticada femenina. En concreto, se refiere a un calendario que se encuentra agotado en toda la Unión Soviética, en el que doce estudiantes de comunicación de la Universidad de Moscú posaron en bikini, calzones y brasier para alegrar cada mes en honor a Putin.

El mandatario no oponía resistencia mientras se dejaba seducir periodísticamente a punta de piropos. Dice que se siente halagado por el esfuerzo que hicieron las muchachitas estudiantes, y que es admirador furibundo de la belleza femenina. Más cuando son mujeres que proyectan fuerza. Putin le confirmó a Campbell que ella era la ganadora.

El perfil rudo del Primer Ministro siempre ha sido una de las características que lo definen. Se dice que ha participado en peleas tipo Fight Club y que anda en motocicleta como harlista pandillero. Putin volvía a la dureza por la que se le conoce, aclarando que ha visto las peleas pero que jamás participaría, aún cuando es experto en judo. Y cerraba la discusión con una descripción de un motociclista veterano de guerra con una sola pierna que iba junto a él en la caravana en la que participó: “esos son los verdaderos tipos rudos”.