Del Trono de Hierro al Trono de Ruedas: una transición política

Del Trono de Hierro al Trono de Ruedas: una transición política

20 de mayo del 2019

Por: Santiago Peña Aranza

“Juego de Tronos es a la política lo que una película porno al amor”, Juan Carlos Monedero

Como es sabido, la trama de Juego de Tronos fue la lucha por el poder en los Siete Reinos, una entidad política de tipo feudal ubicada en Poniente, un lugar ambientado en algo parecido a la Edad Media, pero al parecer detenido ahí para siempre.

Ahora que la serie ha acabado es interesante analizar qué pasó desde el punto de vista político sin olvidar que la política en Juego de Tronos, al igual que en este análisis, es solamente un fragmento. En la realidad las cosas son a otro precio.

¿Qué significaba el Trono de Hierro?

“El poder reside donde los hombres creen que reside; es un truco, una sombra en la pared”, Lord Varys.

En 2014, tres años después de la emisión del primer capítulo de la serie y en plena cuarta temporada, el politólogo español Pablo Iglesias (hoy secretario general de Podemos), coordinó la publicación del libro “Ganar o morir: lecciones políticas en Juego de Tronos”.

En el libro explica que el Trono de Hierro es la materialización del poder y la legitimidad del orden social y político de 300 años construido por los Targaryen, los primeros en lograr unificar los Siete Reinos.

A partir de esa legitimidad y ese poder del nuevo orden va emanando una determinada legalidad que no necesariamente es justa o injusta, pero que define lo que está “bien” y lo que está “mal”, lo que será prohibido y lo que será permitido.

Entonces, como explica Iglesias, “el rey es legítimo porque hereda un trono que históricamente ha garantizado la paz, y porque, al mismo tiempo, tiene el poder material necesario para seguir sosteniendo esa paz”, y la voluntad de ese rey se va convirtiendo en la ley.

De acuerdo con esto, el Trono de Hierro sería el símbolo donde los hombres creen que reside el poder y por eso es tan importante la escena donde Drogón, el último dragón, lo destruye. Una vez destruido un orden, se hace necesario e inevitable la construcción de uno nuevo.

Bran el roto, ¿Un futuro Gran Hermano?

“Puedo ver el pasado y todo lo que ocurre ahora en el mundo”, Bran Stark ‘Cuervo de Tres Ojos’

“No hay criatura en la tierra que sea tan terrorífica como un hombre verdaderamente justo”, Lord Varys

Hasta el último capítulo de la última temporada se supo por fin cuál era el papel de Bran en la serie, y decepcionante o no, vale la pena imaginar cómo sería un gobierno suyo y si el orden que construyera sería sostenible a largo plazo.

De entrada hay que decir que sería un orden político y social donde la privacidad no existiría. Bran, más conocido como el “Cuervo de Tres Ojos que todo lo ve”, no necesitaría de espías ni de servicios de inteligencia para saber qué traman aquellos inconformes con el nuevo orden.

En todo statu quo hay inconformes con las decisiones que se tomen por la sencilla razón de que en política –y en economía- existen intereses contrapuestos, por tanto cuando ganan unos, pierden otros. ¿Qué haría Bran para mantener a raya a los inconformes si estos deciden tomar acciones? ¿Amenazas?, ¿Prisión?, ¿Asesinatos selectivos realizados por animales poseídos por él? ¿Montajes judiciales?

Difícilmente un gobernante que vea su poder amenazado no haga nada para defenderse.

Imaginemos que Bran será un gobernante ejemplar que logra construir un orden político justo, que funciona, y que brinda las garantías materiales para la supervivencia de la gente. ¿Qué pasará cuando muera?

El orden político del Trono de Hierro duró 300 años, ¿Cuánto podrá durar el de Bran teniendo en cuenta que la sucesión ya no estaría dada por un criterio de sangre y que no existe una monopolización de la violencia en el territorio que se gobierna?

Es casi seguro que las intrigas y las traiciones volverían, pues es natural que cada una de las casas va a querer el “Trono de Ruedas” pero ninguno tendría las características especiales que dijo Tyrion que debía tener un gobernante cuando, ante los representantes de las casas, postuló a Bran.

De Invernalia a Cataluña

Para entender que la política en Juego de Tronos es solo un fragmento y que la política en la realidad es a otro precio, recordemos lo fácil que se dio la declaración de independencia de Invernalia de los Siete Reinos y la pasiva reacción de los demás.

¿Se imaginan que en España terminara la monarquía y que a la hora de instaurar una república Cataluña dijera “bueno, nosotros vamos a ser independientes” y todos los demás dijeran “listo, no hay problema”?

Si Cataluña llega a ser independiente algún día lo más seguro es que los vascos, y otros, también lo quieran.

Jon Snow, el primer exiliado del nuevo orden

“Deja a un lobo vivo y las ovejas nunca estarán seguras”, Arya Stark

Como una decisión salomónica para calmar la sed de venganza de Gusano Gris y perdonarle la vida, pareció el exilio del bastardo sin gloria Jon Snow, que terminó como empezó: yendo hacia la Guardia de la Noche.

Sin embargo inauguró su exilio con un primer acto de desobediencia: se le ordenó que fuera a la Guardia de la Noche pero él decidió marcharse con los salvajes.

Sin duda Bran, el Charles Xavier de George R. R. Martin, sabe de su desobediencia y tendrá que enfrentar el dilema entre castigarla para mostrar firmeza o perdonarla, quedando como un gobernante débil y generando insatisfacción entre los enemigos de Snow.

¿Cumplirá Jon Snow la orden de no tener esposa? Ya con Ygritte demostró que no es bueno cumpliendo ese tipo de órdenes. ¿Qué pasará si tiene descendencia? También serían herederos al trono. ¿Serán perseguidos por Bran o por quién le suceda?

Seguramente en la vida real un heredero legítimo al trono como Jon Snow, o alguno de sus descendientes, aparecería muerto en su escritorio asesinado con un piolet.

La resaca del poder

“El rey Robert, un hombre que creía que ganar una guerra y gobernar eran la misma cosa”, Tywin Lannister.

Generalmente las historias en la literatura, cine o televisión terminan cuando los protagonistas se casan, se derrota al enemigo o se toma el poder, pero en la realidad la vida continúa y eso se trató de mostrar en el último episodio de la serie.

La escena del nuevo consejo, liderado por Tyron, muestra que la tarea de gobernar después del desastre causado por Daenerys no será nada fácil. En su primera reunión ya parecían surgir desacuerdos que seguro serán fuente de conflicto y allí donde hay conflicto siempre existirá la política para tratar de resolverlos.

*El autor es politólogo de la Universidad Nacional de Colombia con máster en Teoría y Crítica de la Cultura de la Universidad Carlos III de Madrid.

*Las opiniones expresadas en este artículo son propias del autor y no reflejan necesariamente la política editorial de la Agencia Anadolu.

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