Gabo, el escritor eterno

Cortesía FNPI

Gabo, el escritor eterno

6 de Marzo del 2017

El novelista colombiano nació en Aracataca, Colombia en 1927. Su prestigio como literato  le llevó a ganar el  premio Nobel en 1982; lo que lo convirtió en uno de los máximos exponentes  de la literatura a nivel universal. Gabriel García Márquez fue un gran fenómeno editorial y una figura importante en  la cultura hispanoamericana. Por ello Colombia celebra hoy 6 de marzo 90 años de su natalicio.

Desde los primeros años de su infancia, vividos en Aracataca,  supo a qué se iba a dedicar. La influencia de las tradiciones orales y culturales, trasmitidas por sus abuelos y por su entorno, fue fundamental.

Ya más grande, primero se desplazó a Zipaquirá, donde terminó su bachillerato. Luego, por recomendación de su padre se fue para Bogotá a estudiar derecho en la Universidad Nacional.

Entonces publicó en el suplemento dominical del El Espectador su primer cuento: La tercera resignación. Luego de tres semestres se aburrió y se mudó a Cartagena,  donde empezó a trabajar en diario El Universal.

En 1957 regresó a Bogotá para trabajar  en El Espectador.  Aunque le fue muy bien, el periódico fue clausurado  por el dictador Gustavo Rojas Pinilla, así “Gabo” se vio en aprietos.  Entonces debió cantar boleros  a cambio de unos pesos para poder alimentarse. Fue una época bastante dura, sin embargo él la logró superar y no perdió el rumbo de lo que quería hacer.

En 1955, a sus veintiocho años hizo pública su primera novela llamada La Hojarasca. En ese libro, en algunos cuentos, y en novelas posteriores, se comenzaba a apreciar la idea de Macondo, la cual se decía, era fruto de la imaginación del autor.  En realidad existía: García Márquez a  sólo lo descubrió en un viaje que realizó en tren por la costa colombiana. Y después, ese Macondo se convirtió en un estado de ánimo.

 Las curiosidades de Gabo

Gran parte de su influencia literaria viene de escritores como: William Faulkner, Ernest Hemingway,Virginia Wolf y James Joyce, debido a sus técnicas narrativas  y también sobre el contenido de ficción que tenían otras obras.

Siempre ha tenido flores amarillas en su casa: las consideraba un amuleto de buena suerte. Por ejemplo el día de su cumpleaños 87 llevaba en su saco, en el bolsillo superior izquierdo una rosa amarilla y así salió a saludar a los periodistas que estaban esperándolo fuera de su casa y este detalle no podía faltar en su escritorio: las flores amarillas. Alguna vez dijo:

“Mientras haya flores amarillas nada malo  puede ocurrirme. Para estar seguro  necesito tener flores  amarillas- de preferencia  rosas amarillas- o estar rodeado de mujeres”.dijo Gabriel García Márquez

Gabriel Garcia Marquez natalicio

En la entrevista que le realizó a Shakira en 1999, García Márquez declaró ser su ‘fan’ y escribió que su música  tenía un sello muy personal y “una sensualidad inocente”. Cuando se llevó a la pantalla grande la obra ‘El amor en los tiempos del cólera’, Gabo convenció a la artista colombiana que interpretara el tema principal de la película.

La famosa pelea entre el literato Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez, de la que nunca se supo el verdadero motivo. Existe la versión, según la cual, Gabo le sugirió a Patricia, esposa de Vargas Llosa, que se separara de su esposo por una presunta infidelidad.Llosa declaró en el 2007 que él y Gabo tenían un pacto. “García Márquez y yo hicimos un pacto tácito: que no íbamos a alentar las chismografías sobre nuestras relaciones, entonces él se murió cumpliendo el pacto y yo me voy a morir cumpliendo el pacto”, dijo.

Aunque tenía propiedades en Cartagena de Indias, Bogotá y París, pasó gran parte de su vida en la Ciudad de México desde que llegó el 2 de julio de 1961. Arribó en la década de los sesenta para pasar unos días, sin imaginar que se quedaría de manera definitiva. Fue exiliado por razones políticas a mediados de los 60, sin  tener dinero y mientras su esposa sostenía en ese entonces la economía del hogar.

A los veintiocho años publicó su primera novela, La hojarasca (1955), en la que ya apuntaba algunos de los rasgos más característicos de su obra de ficción. En este primer libro y algunas de las novelas y cuentos que le siguieron empezaron a vislumbrarse la aldea de Macondo y algunos personajes que configurarían Cien años de soledad, al tiempo que el autor hallaba en algunos creadores estadounidenses, sobre todo en William Faulkner, nuevas fórmulas expresivas.

En todos sus libros era palpable la superación del realismo y una renovación de las técnicas narrativas que entroncaba con la novela europea y estadounidense de entreguerras (Kafka, Joyce, Proust, Faulkner); García Márquez sumó a ello su portentosa fantasía y sus insuperables dotes de narrador, patentes en la obra que representa la culminación del realismo mágico: Cien años de soledad (1967).