Las islas imaginarias de Jim Amaral

16 de abril del 2011

Inquietantes figuras, sutiles y a la vez perversas, son las formas que se reconocen como su huella. Piezas que reflejan al mismo tiempo y de manera libre la belleza masculina y femenina, donde el erotismo no busca escandalizar; más bien permite que el espectador desmitifique la figura humana. Con ello pretende que sea el atento […]

Las islas imaginarias de Jim Amaral

Inquietantes figuras, sutiles y a la vez perversas, son las formas que se reconocen como su huella. Piezas que reflejan al mismo tiempo y de manera libre la belleza masculina y femenina, donde el erotismo no busca escandalizar; más bien permite que el espectador desmitifique la figura humana. Con ello pretende que sea el atento observador el que pueda verse reflejado a sí mismo en sus piezas.

Así son las esculturas creadas por John James Amaral (Pleasanton, San Francisco 1933), mejor conocido como Jim Amaral, quien de manera ingeniosa crea figuras irónicas e impregnadas de dulzura. Cada pieza de las que conforman esta nueva muestra o instalación, exhibidas en la sede de Chapinero de la Cámara de Comercio de Bogotá, contienen una dosis de erotismo, de figuras con posturas absurdas y dramáticas que por lo general les imprime y simbolizan la unión de seres terrenales y divinos; formas angelicales y demoníacas a la vez, recubiertas por un halo de extraña belleza. La muestra incluye obras de distintos periodos y tres diversos formatos. Algunas son de factura reciente, con bases en piedra.

Sus hombres de bronce semejan seres extraterrestres. Otros aluden, tal vez, a seres andróginos prehistóricos y míticos. Algunos tienen alas inútiles que les impiden volar. Otros tienen estos aditamentos tan grandes que parecen sólo alas con una diminuta figura a semejanza del ser humano, casi sofocado con el peso o atrapada por su entorno. Las caras son lisas, carecen de facciones identificables. Sin ojos, oídos o narices definidos, semejan embriones. Algunas esculturas tienen máscaras que recubren su faz, otras enrejadas, parecieran no demostrar deseo alguno por ver al exterior.

Así son sus esculturas, todas realizadas en bronce con hermosas pátinas verdes o azulosas, de superficies lisas que contrastan con sectores rugosos. Son terroríficas y hermosas, reales y fantasiosas como retratos de seres imaginarios absurdos que existen en la realidad, contemporáneos y a la vez atemporales.

El crítico e historiador de arte Eduardo Serrano Rueda, gestor y curador de esta exhibición dice “La obra de Jim Amaral es en realidad inclasificable dentro de los movimientos  modernos, puesto que mezcla aspectos, por ejemplo, del surrealismo, el expresionismo y el simbolismo. Eso le da a su obra un carácter especial e independiente. El hecho de incluir piedras encontradas lo pone, además, en sintonía con algunos aspectos de movimientos contemporáneos que apelan a Objets Trouve y a Ready mades”.

“Sus seres fantásticos transportan al observador a un mundo ilusorio donde la historia y la imaginación se unen para impulsar reflexiones acerca del aislamiento del hombre e inclusive a la sociedad contemporánea, cada cual en su pequeña isla y sobre la intemporalidad del verdadero arte”.

La muestra estará abierta con entrada libre hasta el 25 de abril, de lunes a sábado, de 9:00 a.m. a 5:00 p.m., en la sede de Chapinero de la Cámara de Comercio de Bogotá, como parte de su programa Red de Salas de Exposición Artecámara. Calle 67 No. 8-32. Teléfono 3830300, Ext. 2606.


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