Alejandro Villalobos, el villano de Idol Colombia

Alejandro Villalobos, el villano de Idol Colombia

24 de mayo del 2014

Nada Personal de Soda Stereo y Time after time de Cyndi Lauper eran los hits de la radio en 1985. En Medellín, Tito López y Donnie Miranda creaban el primer programa matutino dirigido a los jóvenes en Colombia. “Despiértese con Veracruz” que mezclaba música e interacción con los oyentes. Un adolescente de Bogotá, Alejandro Villalobos, era fanático de este formato y de bandas con sonidos tan diferentes como The Bee Gees, Kiss y Joan Manuel Serrat.

Una mezcla de melodías, ritmos y géneros están en la cabeza del jurado de Idol Colombia, el único de la mesa que no es artista y que representa la radio comercial dentro del programa de talentos.

—No soy artista, pero creo que los cuatro jurados de Idol Colombia buscamos una interpretación auténtica, hay mucha gente que canta muy bien pero parecido a alguien. En las audiciones había una cantidad de Mark Anthony, pero Idol Colombia no se trata de imitaciones, en eso creo que coincidimos todos los jurados. No soy chef, pero sí puedo decir si la comida está rica o no está rica, y ese es mi punto de vista dentro del programa, el punto de vista de la industria, si un sonido sirve o no para sonar en radio.

Lleva 27 años en el medio y su llegada a los estudios empieza por una empresa personal, una miniteca que montó con su hermano después de llegar de Estados Unidos:

—Pagué en 88.9 un programa para promocionar mi miniteca y después de ese programa me dijeron: “¿Por qué no se hace DJ y le pagamos unos pesos?”, el primer programa pagué para que me dejaran hablar y el siguiente ya me pagaban, la ganancia era enorme.

A su radar llegaron los sonidos de Aterciopelados y Shakira para sonar en la radio comercial en los noventa, y hoy, los sonidos de La Bermúdez, Alkilados y Samper lo sorprenden.

Hablamos con Alejandro sobre esta nueva etapa en Idol Colombia y el debate con algunos programas matutinos y su contenido.

Alejandro Villalobos

 ¿Cómo llega a la radio?

El cuento de la radio viene por mi gusto por la música desde que tenía 11 años. La música me atrapaba y era muy buen oyente de radio, oía Radio Fantasía, HJJZ, que eran las emisoras del momento. Terminé siendo dj en una miniteca que creé con mi hermano y luego tuve la oportunidad de irme a Estados Unidos y terminar el colegio allá. En Estados Unidos me volví adicto a la radio. Cuando llegué a Colombia para promocionar mi miniteca compraba publicidad en emisoras de radio, en 88.9, y de esa forma conocí a Fernando Pava y él me vinculó al medio. Yo estaba estudiando mercadeo y publicidad y la radio me atrapó, finalmente dejé la carrera a los 21 años.

¿Qué creció escuchando en su casa?

Una mezcla de varias cosas, pero los tres artistas que amé plenamente siendo un adolescente, eran tres totalmente distintos, unos eran los Bee Gees, otro era el grupo Kiss y otro era Joan Manuel Serrat. Los tres me producían una cantidad de emociones impresionantes, cada uno con un estilo diferente de música, de letras y de pintas.

¿Qué recuerda de esa primera emisión, de ese primer “Al aire”. ¿Cómo le fue?

La primera vez que estuve al aire en radio fue en HJJZ. Margaret Ojalvo me invitó a un programa para hablar desde mi punto de vista de oyente, sobre Kiss, los Bee Gees. Esa fue la primera vez que hablé en radio, y justo antes de mi vinculación, pagué en 88.9 un programa para promocionar mi miniteca y después de ese programa me dijeron: “¿Por qué no se hace DJ y le pagamos unos pesos?”, entonces el primer programa pagué para que me dejaran hablar y el siguiente ya me pagaban, la ganancia era enorme.

Alejandro Villalobos

¿Por qué la gente sigue conectándose a la radio?

Creo que la magia que tiene la radio es muy especial, la radio hablada e incluso la radio musical. Hace cuatro o cinco años nosotros pensábamos que la vida de la radio musical era muy corta, porque con este boom de internet, la gente armando playlist, luego las emisoras virtuales, y la gente en Youtube, dijimos: “Esto hasta aquí llegó”. Pero creo que Internet nunca ha logrado hacer lo que hace la radio, y es mantener a la gente actualizada y acompañada. Al final una persona que le pueda decir, “Buenos días, que mañana tan fría, ya son las 7:10 de la mañana y hay un trancón impresionante en la séptima”, eso no se lo dicen a uno en Youtube.

¿Qué fue El Zoológico de la mañana?, ¿que significó para la radio en Colombia y para los jóvenes de los ochenta?

El Zoológico para hacer justicia en su orden, fue el segundo programa que se hizo en la mañana en Colombia, el primero fue “Despiértese con Veracruz” en Medellín, que lo hacía Tito López y Donnie Miranda. Tito y Donnie eran súper melómanos, viajaban a Europa y traían música desde Europa, en esa época conseguir la última canción no es como hoy día, no ha salido en Londres y ya la tienen en Zipaquirá.

En Bogotá no existía ese formato, las únicas radios habladas eran RCN y Caracol Radio, los noticieros. Entonces Fernando Pava, llamó a Tito López y le dijo: “Yo necesito un programa así” y ahí inició el programa. Llegué al programa después porque tenían dos muñequitos que se llamaban Carlota y Fulgencio, llegué a hacer Fulgencio, y lo demás es historia.

¿Qué piensa de las críticas a los formatos de los programas “mañaneros” de las emisoras juveniles, al ser catalogados de ligth e irrespetuosos?

Creo que los programas antes eran innovadores, hoy en día les ha tocado una tarea difícil, este formato existe hace mucho tiempo, y creativamente les toca esforzarse más para sorprender y es posible que a veces no se haga el suficiente esfuerzo para sorprender.

El humor debe hacerse bien hecho, y de pronto algunos programas pueden caer en facilismos, como “Abra el micrófono y nos morimos de la risa por cualquier cosa”.

Alejandro Villalobos

Otra faceta suya es la de descubrir y promover nuevos artistas nacionales. ¿Cuáles bandas descubrió y empezó a sonar en la radio comercial?

Cuando estuve en Estados Unidos terminando colegio en el año 84, venía escuchando música anglo, como Michael Jacskon y en ese tiempo toda la cultura musical que nos llegaba a Colombia era de afuera. Cuando me voy a vivir a Estados Unidos, me impacta ver que esos ídolos y estrellas que uno veía como si fueran de de otro planeta, eran parte de la cultura de la gente, hablaban de su cotidianidad. Cuando regreso a Colombia trato de ver dónde está eso mismo aquí, empiezo a buscar nuestra cultura, nuestro rock.

Cuando me vinculo a radio, empiezo a ver que está pasando algo con el rock en español, con Charly García, con Soda Estéreo y eso me emocionó mucho. Y luego empiezo a escuchar canciones que tararean mis amigos y les digo: “¿Qué es eso que está cantando?”, y me dicen: “Un grupo que toca en un bar que se llama Barbarie”, y yo digo: “¿Quiénes son?, yo quiero conocerlos”, y así empiezo a sonar Mujer Gala de Aterciopelados. Hoy sigo buscando artistas locales con la misma pasión de los ochenta y los noventa.

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Pasemos ahora a este tema de Idol Colombia. Hay algo que la gente identifica en los programas de talento y es un rol que cumple cada jurado dentro del programa, está el suave, el duro con los concursantes. ¿A usted le exigen un rol?

No, no exigen nada, pero sí quieren una personificación, un papel. Cuando a mí me invitaron, me dijeron: “La idea es que sea el crítico, el duro, pero que sea auténtico, que sea real”. De hecho en el capítulo de anoche, a la hora de editar y eso, ví algunas cosas ahí, tomaron un par de comentarios y no sé como los montarían y lo entiendo, es parte de lo que ellos tienen que hacer para crear momentos de tensión. En el capítulo de anoche sí querían ponerme de malo, lo lograron y yo me ayudé un poquito. La verdad los otros jurados son más amables y es difícil para ellos decirle a alguien “Usted es muy malo para eso”, pues así lo piensen, como artistas se compadecen un poco más porque han estado en sus zapatos. En ese tema soy un poquito más crudo, pero la verdad no quiero ser grosero, ni faltarle el respeto a nadie, aunque a veces pueda parecerlo.

Alejandro Villalobos, Idol Colombia

De todos los jurados, ¿con cuál tiene diferencias sobre el mundo de la música?

Los cuatro jurados de Idol Colombia buscamos una interpretación auténtica, hay mucha gente que canta muy bien pero parecido a alguien, en las audiciones había una cantidad de Mark Anthony, pero Idol Colombia no se trata de imitaciones, en eso creo que coincidimos todos los jurados. No soy chef, pero sí puedo decir si la comida está rica o no está rica, y ese es mi punto de vista dentro del programa, el punto de vista de la industria si un sonido sirve o no para sonar en radio.

¿Cuál es su idol de la música hoy?

Los dj´s son los ídolos de hoy, David Guetta, Tiësto, ellos son los ídolos hoy. En algunas de las audiciones me imagino a las voces con Avici o David Guetta.

¿Cuál es la apuesta de La Mega hoy?

La Mega está conectada al mundo, a la actualidad, a la música dance, a la música urbana, al reguetón y la champeta. La emisora está conectada a la moda, eso no es un secreto, y si yo estoy conectado con lo que la gente está escuchando en la calle, me debe ir bien.

¿Y qué piensa de una apuesta como la de Radiónica?

No soy buen oyente de Radiónica, porque cuando la oigo me encuentro cosas que no me mueven, entiendo que es alternativa y especializada y mis oídos no son especializados.

¿Y de la apuesta de La X?

Me parece muy buena,  están claros en que su apuesta es la música anglo, en que no suena nada en español, van a un nicho y lo hacen bien. Alejandro Marín, el director, creo que ha sido honesto con su programación, nunca he hablado con él, pero creo que actúa como yo en el sentido, de que si le gusta algo lo pone.

¿Y usted cómo se ve en 20 años?

En veinte años no voy a estar en radio, ni en televisión, quiero estar viajando, disfrutando, estar con mis hijos Isabel y Manuel. Sin embargo cuando escucho a personajes como Hernán Peláez que tiene 70 años y sigue en la radio porque ama lo que hace me inspira. Yo amo hacer radio.

Por @Lauquiceno