Masterchef entra a su recta final

22 de agosto del 2018

Un capítulo lleno de de reflejos.

Masterchef

A pocas semanas de que el concurso de Masterchef Celebrity llegue a su fin, los tres jurados junto a la presentadora Claudia Bahamón escogieron un ingrediente especial para uno de los retos de los cocineros. Esta vez trataba de nada más y nada menos que un espejo.

Todo comenzó cuando uno de los jueces, Jorge Raush, dio las claves para hacer de este desafío el mejor que hayan tenido en el programa: “A medida que el tiempo pasa, tenemos logros, fracasos y desilusiones. Nos vamos convirtiendo totalmente en una persona distinta. Entonces, busquen por dentro de cada uno de ustedes algo que los emocione, algo que los haya hecho cambiar. Algo que les diga quiénes son realmente”, de eso trató el capítulo del 21 de agosto, de ver su reflejo y saberlo entender.

Desde una introspección tuvieron que identificar la pregunta más difícil que todos podrían tener en este programa popular de RCN: “¿Quién soy?”.

Los concursantes se miraron por unos minutos largos, hasta que se dieron cuenta que ya había comenzado la prueba. Con tan solo tres minutos en la despensa y otros 45 creando la historia de su vida a través de un plato que quizá sea el que los haga llegar lejos en Masterchef Celebrity, cada uno empezó a cocinar. Los participantes escogieron un nombre especial a sus creaciones.

Comenzó Carlos Hurtado con “Anita”, un plato que describío el trabajo que había hecho su abuelo paterno para sacar adelante una familia a punta de fritos: rellena, papa criolla, entre otros platos típicos que nombra el actor. Concluye su homenaje diciendo “Gracias Linda”, dado que así lo llamaba su abuela, “Lindo”.

Le siguió Píter Albeiro con “Pimpo”. Nombró su plato gracias al seudónimo que le impuso un amigo de él a su esposa cuando el comediante la llevaba a los encuentros de motos. Le llamaban “Pimpoyo” y desde ese entonces, hasta el día de hoy, aproximadamente 16 años, Píter le dice ‘Pimpo’ a su esposa y con un mensaje corto resume de qué trata su creación y dice: “Yo no veo la hora de llegar a mi casa”.

“Arcoiris”, el nombre de la obra de Estefanía Borge, que quería mostrarle a su padre que lo único que lo va a salvar de ahora en adelante es la buena alimentación. Con lagrimas en los ojos, la actriz comenta que su progenitor está en mal estado de salud, a lo que Christopher Carpentier respondió con una frase: ¿Cuándo sale el arcoiris? Ella contestó “cuando pasa la tormenta”.

Por otro lado, estaba “Fénix”, la producción de Catalina Gómez, que enseñaba lo que ella ha podido lograr a medida que han pasado los días en la competencia y eso es el saber enfrentar sus propios miedos y darse cuenta que la valentía está en cada persona.

Continuando, Variel Sánchez se decidió esta vez por los ingredientes que sabe que su familia usa porque lo más esencial como dice el juez Carpentier es “aprender a valorar un ingrediente que no solo está en la cocina sino también en la vida: el tiempo”.

Susano José le apostó a “Willy”, una creación europea con la que quería perdonar públicamente a su padre por una situación privada, manteniendo todo en silencio.

Por último estuvo la ganadora María José Martínez, quien realizó un tiramisú que le recordaba a su abuelo que había llegado al país después de la Segunda Guerra Mundial y con mucha fortaleza pudo salir adelante con su familia. Se llamaba “Domenico” el plato y cuenta la historia de que él solo comía la comida que le preparaba su esposa y cuando todos sus familiares se reunían, elaboraban ese plato de postre.

La moraleja que entendieron los participantes de Masterchef con este reto fue que no deben competir por ganar, sino simplemente cocinar con el corazón y así lograrán mejores resultados con sus comensales y sobre todo, con los expertos.

Ver aquí el capítulo del 21 de agosto.

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