Ocupación militar en 9-80

Ocupación militar en 9-80

12 de febrero del 2011

Al principio, se ve una bicicleta convencional. Tiene una canastilla trasera rellena de piedras y un protector transparente en la parte de adelante, similar al que usan los antimotines. La bicicleta tiene nombre: Vehículo de combate urbano, y su autor es Léster Rodríguez, un artista hondureño, de 27 años, que ha participado en años anteriores en la IX Bienal de Arte de La Habana, Cuba, y ganador el año pasado de la II Bienal de Artes Visuales de Honduras.

La exhibición, llamada Ocupación, es una grata sorpresa de solidez y coherencia dentro del denominado “arte político”. El artista transforma bicicletas y sillas de ruedas en prototipos de máquinas de combate urbano, que ironizan nuestra obsesión con los carros blindados, los conjuntos residenciales cerrados, en general, con nuestra necesidad de sentirnos seguros y protegidos.

La exposición se compone  de cinco obras que, con un humor agresivo, muestran la contradicción que existe entre los procesos de militarización de los países latinoamericanos y su débil realidad.

Otra obra que impacta, no sólo por sus dimensiones, es 2000 barquitos de combate. El artista construyó durante dos meses dos mil barcos hechos de papel camuflado, que en la sala están dispuestos en forma de una ola que se trepa a las paredes y está a punto de romper. Una vez más, la contradicción se hace presente: miles de barcos de guerra, pero tan inofensivos como el papel.

En una entrevista al periódico El Tiempo, Rodríguez afirmó: “Mi obra siempre ha buscado insinuar asuntos de carácter social y político, pero, sobre todo, mi trabajo está enfocado en los procesos de militarización. Uso tecnología supuestamente ‘bélica’, pero con estructuras de combate endebles y, a veces, absurdas”.

Una silla de ruedas bomba, una lengua con una bala M16 atravesada a manera de piercing y una bicicleta que intenta ser un tanque de guerra, pero parece más una carroza romana, son otras de las obras que se podrán ver hasta el 5 de marzo en la galería Nueveochenta en Bogotá (Cl. 70 No. 9-80).