Restrepo

Restrepo

14 de febrero del 2011

En el valle del Korengal se erigió una de las bases militares más estratégicas que hayan existido en la guerra contra los talibanes, algunos dicen una de las más peligrosas, otros afirman que fue una base inoficiosa que le costó la vida a más de 50 efectivos. Esta base estaba ubicada entre la frontera Afganistán- Irak. En la mitad de la nada, lo que parecía ser un lugar menos peligroso que el mismo Irak, pero fue la muerte para muchos.

Allí junto a otros compañeros arribó el colombiano Juan Sebastián Restrepo Pardo.

Juan Sebastián nació en Colombia, en Neiva, pero se trasladó a temprana edad a los Estados Unidos y adquirió la ciudadanía como su mamá y su hermano menor. Su vida transcurrió como una buena persona, no de las que son comunes y corrientes, profesaba siempre un espíritu solidario y altruista.  Trabajó desde pequeño para no pedir nada, realizó labores de lavador de loza y fue vendedor en Walmart.

Nunca quiso que su madre gastara más dinero del necesario y esa fue una de las razones por las cuales se enlistó en el ejército – a pesar de que su madre Marcela Pardo años antes estuvo en desacuerdo cuando aún era menor de edad y los reclutadores se acercaron a convencerlo- quería ser médico, un buen cirujano  como su padre,  y pensó que en el ejército encontraría esa solvencia.

Antes de enlistarse regresó a Colombia por un tiempo y estudió música y un semestre de enfermería. También intentó ser futbolista profesional. Pero, de regreso a los Estados Unidos en lo que parecía un viaje de vacaciones, terminó en las filas del ejército  norteamericanas en febrero  de 2006. Empezó su entrenamiento en Texas y después se trasladó a Oklahoma Recibió un entrenamiento especial en Alemania  e Italia como paramédico y fue en mayo del 2007 que partió hacia Afganistán.

En los primeros minutos del Documental vemos al soldado Restrepo en momentos previos al viaje , animado y positivo, mientras recita junto a sus compañeros las consignas ¨mantenerse fuera del alcance, seguiremos teniéndole amor a la vida y preparándonos para la guerra¨

El campamento se levantó con el esfuerzo de todos los soldados entre sacos de arena, baños con reservas de agua contabilizadas, un búnker inamovible entre el polvo y la aridez, pero de manera estratégica una de las bases más vulnerables. Realizaban exploraciones de territorio mientras caminaban senderos trabajosos y peligrosos siempre presos del temor al fuego enemigo. Ese fuego enemigo que no cesaba al parecer.  El 18 de Julio – 19 en Afganistán-  llamó a su madre para desearle un feliz cumpleaños,  y a pesar de su carácter fuerte ante las adversidades confesó : ¨estoy mamado de esto mami¨  los tiroteos no disminuían y tenía insomnio y sobresaltos.

En una de estas misiones Juan ¨ Doc¨ Restrepo fue abatido por fuego enemigo con dos impactos, uno fatal que atravesó su garganta que lo dejó herido de gravedad y que lo desangró en el helicóptero en el que intentaron revivirlo.

Sus compañeros decidieron nombrar la base como él,  porque logro inyectarles su fuerza y quisieron hacerle un homenaje. A pesar de que  pensaran que  ¨ era un sitio horrible, no recordaba la persona que era Restrepo¨ . Siempre quisieron tenerlo presente.

Animaba sus opacados espíritus siempre cuidándolos y alegrándolos son su guitarra, era un experto tocándola, le gustaba la guitarra flamenca y se dejaba las uñas largas y les ponía esmalte endurecedor.

Por este colombiano es que esta obra audiovisual lleva su apellido como título. El documental fue grabado durante 15 meses de acompañamiento que hicieron el periodista Sebastiáin Junger ( autor del libro WAR) y la el fotoperiodista Tim Hetherington. Los derechos del documental fueron adquiridos por National Geographic que lo transmitió en simultánea mundial. Además de esto ha sido galardonado con el Premios Especial del Jurado en Sundance Channel y se alistan para los Oscar 2011.


Escenas del documental Restrepo.

La temática de la guerra a veces puede llegar a ser ensordecedora y saturante pero siempre estará presente mientras se crucen los fuegos y se sometan a jóvenes llenos de vida a estas acciones de los hilos del poder. Los jóvenes llegan a territorios desconocidos e inhóspitos a lidiar con sus propios demonios, con los de la guerra y a intentar establecer vínculos pacíficos con los civiles inocentes. En el caso de esta guerra, está la dificultad de la cultura y el idioma. Los testimonios son escalofriantes, sus rostros muestran el cansancio mental de noches llenas de culpas y ojos que han visto demasiado horror para su juventud.  Todos afirman intentar asimilar la vivencia de haber estado en este lugar, ninguno quiere olvidar y  de forma contradictoria no haber llegado jamás hasta ahí.

El documento tiene momentos íntimos entre personas que intentan construir una vida y hacerse a una nueva familia alejados de la propia, con sus mentes alimentadas por el amor a la patria y el deber. En esta guerra en especial el registro audiovisual es importante, y nunca deja de ser un secreto que parece algo fuera de los límites de la cordura. Apropiarse de una guerra en territorio a miles de kilómetros de distancia para salvar y asegurar la paz del propio.

Una irónica situación también para Juan Sebastián Restrepo que aún cuando fue colombiano luchó por un país ajeno que lo adoptó y le dio la seguridad que todos buscan en otras fronteras pero que también lo llevó a la muerte.

El 22 de Julio del 2008 cuando se cumplió un año de la muerte de Doc Restrepo, todo el pelotón hizo una ronda de iluminación y durante 17 horas se dispararon salvas en el lugar donde fue dado de baja.  Juan Sebastián solo estuvo dos meses y medio en este lugar de horror. Marcela Pardo, su madre, guarda  las  condecoraciones póstumas de su hijo ( Estrella de Bronce, Medalla Nacional de Servicio y Defensa, Medalla de Campaña Afganistán, Medalla de la Guerra Mundial contra el Terrorismo entre otras tantas más) y serán parte de la historia que le cuente  a su nieta Ariana,  una niña que solo estuvo 10 días con su papá.

En abril del 2010 los Estados Unidos acabaron la base del Korengal. Los soldados que aquí estuvieron a pesar de oír el nombre Restrepo como un lugar, continúan con la cabeza que da vueltas en la persona aquella que fue a la guerra y no regresó jamás.


Escenas del documental Restrepo.