Todos quieren con Oscar

Todos quieren con Oscar

27 de febrero del 2011

Todos se quieren llevar a Oscar para sus casas.

Oscar es un hombrecito desnudo que recibió el nombre cuando el secretario ejecutivo de la Academia vio la estatuilla terminada, y recalcó la semejanza con su tío Oscar. Pesa casi cuatro kilos y mide  34 centímetros. En un comienzo estaba hecho de cobre y revestido en oro, pero la humildad lo cambió a yeso, aunque conservó el exterior dorado. Hoy está hecho de un metal conocido como britannium, mezcla de cobre, estaño y regulo de antominio, que luego es bañada con oro de 24 quilates.

Pero no todos van a dormir abrazados a Oscar, aunque hay menos triunfadores, no hay perdedores. Nadie se va con las manos vacías, a la mañana siguiente todos los nominados reciben una canasta con regalitos para que no se sientan excluidos. Los detalles de la versión 83 que se llevará a cabo este domingo, suma setenta y cinco mil dólares en total.

La canasta conocida como Everybody Wins at The Oscars incluye los siguientes regalos: cigarrillos eléctricos Blue Cigs, unas vacaciones de doce mil dólares en una isla privada en Belice, un programa de cinco mil dólares para hacer ejercicio con Fitness Live, dieciséis mil dólares en un resort en las islas Maldivias, la nueva tableta XOOM versión gold de Motorola,  productos de L’OREAL, Victorinox, Altoids y juguetes para mascotas.

Este año se incluirá Heidi, la zarigüeya bizca. La versión en peluche del animal disecado que se tomó la televisión alemana y que tiene trescientos quince mil amigos en Facebook, y los relojes de la marca personal de la modelo de reality Kim Kardashian.

Anne Hathaway y James Franco presentarán los premios, y este privilegio les da también el derecho a probar por dos semanas los nuevos modelos de Cadillac, que cuestan setenta y siete mil dólares, el Blackberry 8700C, pueden quedarse por dos noches en el Hotel Carlyle, donde la tarifa es de quinientos dólares, recibir entrenamiento de boxeo a cargo del campeón mundial Joe Frazier y una cena para nueve invitados a cargo del chef Wolfang Puck.

Una vez Oscar llega a su nuevo hogar, su cuidado depende del dueño merecedor al premio. Gwyneth Paltrow guarda el suyo en un depósito, porque la asusta. Angelina Jolie no sabe dónde está el suyo. Se lo regaló a su mamá ‒quien murió en el 2007‒, porque cree que es mejor no tener premios cerca. Jack Nicholson tiene tres estatuillas y se dice que una de ellas funciona como soporte para sus sombreros. Liza Minelli guarda el suyo junto al de su papá, el director Vincente Minelli, ganador al mejor director por la película Gigi.

Angelina Jolie con su estatuilla por mejor actriz de reparto en Inocencia Perdida.

Disney es el mayor coleccionista de Oscar, 26 premios y 64 nominaciones hacen de ellos el favorito de Oscar. Katherine Hepburn fue la actriz más nominada hasta que Meryl Streep le quitó el título con su décimo tercera posibilidad a llevarse a Oscar en 2003. Marlon Brando se reveló y prefirió irse a casa sólo como acto de protesta por la discriminación a los derechos de los nativos americanos. Ganaba como mejor actor en El Padrino. Woody Allen no los ha rechazado, pero tampoco los ha aceptado. Los tres hombrecitos dorados que ganó por Hannah y sus hermanas aún esperan a que los recoja su dueño, guardados en una urna de la Academia.

Katherine Hepburn es la ganadora absoluta de los premios de la academia, Woody Allen no ha querido ir a recoger sus tres estatuillas y Jack Nicholson utiliza sus premios como soporte para sus sombreros.

El domingo veintisiete de febrero el Kodak Theatre de la ciudad de Los Angeles será el hogar de paso de veinticinco Oscar que esperan de pie, firmes y bronceados de pies a cabeza, a que un padre adoptivo se los lleve a casa después de una noche de flashes de cámara, aplausos, lágrimas y mucho alcohol.

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