Antipulgas para perros podrían no ser tan buenos

Antipulgas para perros podrían no ser tan buenos

27 de noviembre del 2018

Tener una mascota en su casa implica que debe cuidarlo de muchos males, como las pulgas, y especialmente si se trata de los perros, que son animales que son atacados con más frecuencia por estas plagas y que podría traer graves problemas de salud si no se ataca a tiempo.

Los medicamentos y fármacos recetados para combatir las pulgas y las garrapatas en los canes son muy variados, produciendo distintos efectos de acuerdo a su nivel de efectividad. Sin embargo, pese a que unos actúan mejor que otros, también hay que tener en cuenta que su perro podría sufrir más con el antídoto que con la enfermedad.

Lo primero que hay que entender es que como ocurre con las alergias, es muy complejo determinar si cierto producto, al menos que lo especifique, será tóxico para su perro, poniendo en peligro su salud y su vida.

Ahora bien, en el mercado existen productos como las pipetas antipulgas, que son comercializadas para combatir estos bichos y contienen químicos en reducidas cantidades que resultan mortales para los parásitos y, aunque no suelen ser peligrosas, no se puede olvidar que sigue siendo un veneno y puede generar efectos negativos en algunos perros.

Para que este tipo de antipulgas se convierta en veneno para los perros, hay que tener en cuenta tres aspectos que debe evitar a toda costa. El primero es que si existe una herida en la piel, debe evitar aplicarle el veneno a su mascota, debido a que el veneno para estos parásitos será absorbido fácilmente por el cuerpo del can, lo que podría ser fatal.

Otro caso es cuando se aplica una pipeta que no corresponda al tipo de perro. Cada tratamiento está formulado con dosis distintas de acuerdo a la raza, al tamaño y al peso del perro, por lo que la administración de una pipeta errónea puede provocar que el antipulgas no surta el efecto deseado, si se adquiere una de razas pequeñas para colocarla a un perro grande, o una intoxicación peligrosa si se aplica una de razas grandes a un perro pequeño.

Lo más importante es evitar que su mascota no ingiera el producto. Esto no lo puede hacer solo de manera directa, sino que también se debe tener precaución de los sitios donde se aplica, para que no pueda lamerse y así tragar el producto.