¿Qué hacer con el nerviosismo de los gatos?

¿Qué hacer con el nerviosismo de los gatos?

19 de diciembre del 2017

Cuando están expuestos a situaciones poco inusuales, o se les saca de la zona de comfort, los gatos pueden ponerse más nerviosos de lo normal.

Si hay mascotas populares en redes sociales son los gatos, ¿por qué?  Su comportamiento es la respuesta curiosa que presentan ante diferentes situaciones. Esto los lleva a ser los favoritos en hogares y a ser protagonistas en grupos de amantes a los animales.

Pero su ánimo puede ser bastante vulnerable cuando se enfrentan a escenarios no conocidos, por lo que se les conoce por ser muy nerviosos. Si usted tiene uno en casa, le contamos qué hacer al respecto.

En diálogo con KIENYKE.COM el etólogo, especialista en comportamiento, Juan Camilo González, comenta cuál es la naturaleza de esta personalidad en los mininos.

Teniendo en cuenta que muchas personas cometen el error de comparar los felinos domésticos con los perros, González dice que, “Su comportamiento natural es muy diferente, es un depredador como los perros, pero también es una presa, lo que hace que los mecanismos de defensa sean más arraigados. Entre los más importantes están el huir y esconderse, por encima del defenderse o atacar”.

La respuesta natural entre estas mascotas ante una situación de aparente peligro es alejarse y buscar un lugar de refugio.

“En los gatos el control del miedo tiene tres puntos importantes, la amígdala, que controla las emociones, el hipocampo, que controla el nivel de estrés, ansiedad, estrés, y el hipotalamo pituitario en el sistema endocrino que libera cortisol para ayudar a frenar el estrés”.

El especialista da este dato en orden de entender que en animales como los perros que han tenido un proceso de domesticación más largo, tienen estas áreas más desarrolladas en comparación a los gatos, que no están tan adelantados en esta evolución.

Los gatos manifiestan su nerviosismo y ansiedad por medio de maullidos 

Juan Camilo González explica que estos animales no son una especie muy comunicativa, vocalmente hablando, debido a que sus antepasados eran muy independientes, especialmente los machos. Entonces, al haber sido domesticados, cuando maúllan lo hacen para llamar la atención, frustración y el miedo.

El etólogo expone, que, “para el gato es muy importante sentirse seguro, tener un lugar de refugio. La especie está acostumbrada a estar en un mismo sitio.

La mayoría de gatos, aunque tenga salida de la casa, delimitan y permanecen en un territorio específico, al no salir tanto, como lo hace un perro fijando esto como una base segura. Por lo tanto, cuando hay mudanzas o hay cambios drásticos en el entorno, ellos tienden a resguardarse, por lo que pueden estar hasta tres días escondidos, inapetentes, casi sin orinar y defecar.

Por esas razones se debe adecuar el entorno, colocar olores conocidos, ponerle su bandeja, platos de comida y darle mucha tranquilidad.

“Un espacio donde no haya tránsito de personas, donde no se hable tanto, lo más callado posible, poca luz, la menor estimulación posible o contaminación posible”.

En el caso de hogares donde hay mucho ruido, por ejemplo, cuando ocurren las novenas y se enciende polvora, González recomienda explica qeu se da porque, “aunque los gatos se asustan menos que los perros, su sensibilidad auditiva es similar a la de los humanos, pero tienen la habilidad de escuchar sonidos que las personas no pueden, son ciertos ruidos, a partir de esto, se genera un miedo, porque estos sonidos son poco habituales. Para esto, se pueden utilizar en la casa esencias florales o feromonas que sería lo ideal.