¿Cómo identificar a un acumulador de animales?

shutterstock

¿Cómo identificar a un acumulador de animales?

18 de agosto del 2017

Si usted es una de esas personas que siente pasión por los animales y le encanta cuidarlos o acoger a aquellos que están abandonados, para brindarles el cuidado que necesitan, pero de un momento a otro su casa está llena de mascotas bien sea de perros, gatos u otros. Podría estar padeciendo del Síndrome de Noé o Diógenes, es decir, que usted es un acumulador compulsivo.

Las personas que sufren de este trastorno de acumulación obsesiva adoptan los siguientes comportamientos: compartir el espacio de vivienda con las mascotas, donde les dejan más del 70% a ellos, además descuidan su higiene y también la de sus animales, no se fijan que cada vez más van invadiendo ese lugar, pero no lo consideran como un problema y se niegan a entregarlos a fundaciones.

Según un grupo de investigadores del consorcio Hoarding of Animals Research Consortium (HARC), realizaron un estudio en donde se determinó que el 70% de las mujeres acumuladoras suelen recolectar gatos, mientras que el género masculino el 30% de los casos encontrados tienen perros.

Es necesario aclarar que los acumuladores se ven afectados tanto en el aspecto psicológico como emocional, pero esto se debe a diferentes circunstancias como por ejemplo que la persona haya tenido algún trauma y se aisle de la sociedad o que tenga problemas económicos graves. Sin embargo, los animales también están en inminente situación de riesgo, ya que al estar en espacios generalmente reducidos, corren el riesgo de sufrir de desnutrición y otros problemas de salud.

Un ejemplo de los casos que sucede con estos individuos es lo que pasa en el programa ‘Acumuladores de animales´ del canal Animal Planet, en el que se muestra las condiciones en las que viven tanto los acumuladores como los animales. En algunos casos encontraron heces de los animales por toda la vivienda, e incluso algunas mascotas muertas, pero también la manera en la que intervienen expertos para ayudar a que estas personas y que superen estas conductas compulsivas.

En la ciudad de Bogotá ya se presentó un caso de un acumulador que es un habitante de calle y quien tenía más de 80% perros a su cargo. El problema era que el hombre pedía limosnas en las calles de la ciudad bajo el pretexto de buscar dinero para “alimentarlos”, pero la realidad era que solo mendigaba para él.

Los animalistas del país comenzaron a seguir sus pasos y encontraron que este hombre vivía en la séptima con 93 y en el lugar tenía a sus mascotas bajos unas condiciones precarias, e incluso hayaron a algunos que estaban amarrados, con graves niveles de desnutrición o muertos.

Es relevante que las acumuladores o recolectores compulsivos recurren a un especialista para que éste les ayude a dar un tratamiento adecuado, para que la persona comprenda todos los factores que le llevaron a que terminara acogiendo a tantos animales.