¿Existe la demencia canina?

¿Existe la demencia canina?

12 de abril del 2018

Los perros son mascotas incondicionales para todas esas personas amantes de estos animales de cuatro patas. Pero cuando alcanzan la edad madura, naturalmente, su salud empieza a decaer, una de las enfermedades más comunes es la demencia canina, conocida también como disfunción cognitiva. Según un estudio publicado en Sciece Magazine, el 28% de los perros entre 11 y 12 años y el 68% de los de entre 15 y 16 años padecen esta patología.

Estos animales envejecen de la misma manera que los seres humanos, Kienyke.com habló con el especialista Juan Camilo González, que comenta cómo detectar y cuáles son los síntomas de la demencia “desorientación, interacciones alteradas, suelo y vigilia alterados, hábitos de alimentación e higiene alterados”. Otros índices que muestran los inicios de la disfunción cognitiva son, se pierde en lugares familiares, se pone rígido y no puede sortear obstáculos, presenta frecuentemente mirada fija o perdida, sufre incontinencia, no reconoce o tarda en reconocer familiares, entre otras cosas.

Cualquier dueño que se entere que su mascota está sufriendo una enfermedad como esta se puede alarmar rápidamente, pero ¿qué tan grave es? González explica, “Lo que pasa es que es una enfermedad degenerativa, no se puede resolver, lo que puedes hacer retrasar la degeneración”.

Para esto es importante saber cuál es el tratamiento, “se basa en buscar, por ejemplo, que el cerebro tenga una energía de fácil asimilación, hay concentrados que traer triglicéridos, que son buen aporte de energía, se puede usar medicina de tipo psiquiátrico, tienes que retomar rutinas de adiestramiento, de ejercicios en calle donde no es tanto actividad física, no tanto de correr y caminar, pero si de salir y ver individuos, texturas, esto los ayuda a reconocerse cognitivamente”.

Además comenta que también se pueden, utilizar algunos tipos de medicación que aumentan el metabolismo, usar antioxidantes para que saquen todos los derechos neuronales. También se propone el uso de vasodilatadores para tener más energía y nutrición para el cerebro.

El etólogo también comenta que el síndrome de disfunción cognitiva es algo complejo, porque hay muchos perros o gatos que la padecen pero, generalmente, el clínico se tarda en identificar la enfermedad y solamente se diagnostica cuando la enfermedad está muy avanzada. Lo que él sugiere es estar atentos a los síntomas y hacer uso de formatos de evaluación disponibles en Internet.