¿Es feliz su perro?

¿Es feliz su perro?

12 de noviembre del 2013

Usted, que ya ha vivido algún tiempo con su perro, sabe mejor que nadie que esa “personita” es un cúmulo de emociones, sensaciones y expresiones. Sabe que ese cuerpo con cuatro patas tiene un corazón y muchos sentimientos. En resumen, que es un ser que siente la felicidad. Y también la infelicidad.

Las siguientes son algunas manifestaciones que le permitirán saber si su perro es feliz o no, según varios especialistas en comportamiento y psicología canina.

Lenguaje corporal

Un perro feliz demostrará su emoción a todo lo largo de su cuerpo, desde la brillantez y viveza de sus ojos hasta el batido emocionado de su cola, pasando por sus orejas atentas y activas.

Hábitos

Un perro feliz duerme entre 8 y 10 horas diarias, especialmente por la noche. Se levanta temprano a pedir su desayuno. A esa hora se muestra alerta, activo, alegre y reclama atención de su parte. También interactúa animadamente con otros animales, si es que hay más mascotas en su casa. Reclama una salida a caminar y a hacer sus necesidades. Es sociable y curioso; le gusta explorar. Disfruta jugando solo y reconoce sus juguetes.

Comportamiento sumiso

Sumisión no es igual a miedo. Sumisión es el reconocimiento que el perro hace de usted, como su amo. Mientras un perro miedoso puede gemir, mantener su cola entre las patas y agacharse servilmente frente a usted, el perro feliz saltará, poniendo sus cuartos traseros en el aire y batirá su cola como una invitación a jugar. Este comportamiento puede ir acompañado de cortas expresiones sonoras como ladridos y pequeños gritos, mientras corre agitadamente hacia el frente y hacia atrás.

Patas arriba

Un perro feliz se echa al piso, se revuelca y le muestra su barriga, como un signo de felicidad y confianza en usted. Corresponderle rascándole la barriga lo pondrá más contento. De hecho, el contacto físico que busca su perro, como saltarle encima, poner su trompa en sus manos, sentarse a su lado y recostarse en su cuerpo, o darle la mano, son señales de felicidad y de deseo de estar con usted.

Momentos tranquilos

No todo son brincos en las demostraciones de felicidad de su perro. Los momentos relajados, especialmente después de una intensa actividad, también son propicios para manifestar su estado de ánimo. Él podrá demostrarle su felicidad simplemente sentándose tranquilo a su lado, con el hocico reposando en su pierna o su cuerpo anidado contra el suyo. Es una manera de expresar la felicidad y la dicha que siente, simplemente por el hecho de estar en su presencia.

En general, mientras más tiempo pueda usted pasar con su perro y más pueda involucrarlo en su vida diaria, serán mayores las oportunidades de que su perro sea feliz y se lo manifieste.

La infelicidad

Vistas las expresiones de felicidad, es importante también reconocer los síntomas de infelicidad de una mascota. La infelicidad de un perro es producida por experiencias negativas, por interacciones inconsistentes con su dueño, por falta de ejercicio, una rutina inestable, por pocas relaciones sociales y por falta de tener la sensación de ser útil y tenido en cuenta.

Cuando las cosas no van bien comienzan a aparecer los “síndromes del perro infeliz”: dormirá más tiempo, entrando en un estado cercano a la depresión. Por la noche dormirá de una manera irregular, debido a que no tiene una rutina establecida y no tendrá el cansancio de un día de actividad.

Cuando un perro no tiene un papel definido dentro de la familia, o no tiene familia ni un amo definido y dedicado, surgen serios problemas de comportamiento. Los ladridos incesantes, el espíritu destructivo, apetito desmesurado son algunas manifestaciones de insatisfacción e infelicidad.

El perro que tiene problemas de socialización tendrá enfrentamientos con otros y con sus dueños. Es desobediente y difícil de controlar. Se puede volver distante o, paradójicamente, excesivamente dependiente.

Físicamente, los ojos de un perro infeliz son opacos, sin brillo, inexpresivos, no se concentran en nada específico, dándole una expresión de ausencia. Su cuerpo adopta una postura encorvada y encogida. No se muestra alerta y carece de curiosidad. Muchos son antisociales y en la mayoría de los casos son juzgados como malvados, sin tener en cuenta de que el origen de su comportamiento está en el hombre.

Muy probablemente su perro estará dentro de la primera categoría, en la de las mascotas felices. Pero recuerde que, como usted, su perro necesita de muestras de cariño, que construyan la felicidad. Ya usted sabe que la felicidad puede acabarse y que hay que nutrirla día a día. La felicidad de su perro también.

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