¡Cuidado! Los gatos también sufren hipertensión

19 de marzo del 2018

Los ojos, el corazón, el cerebro y los riñones son los que más sufren.

¡Cuidado! Los gatos también sufren hipertensión

Si bien la hipertensión es una enfermedad común y estudiada en los seres humanos, en los gatos, que también la padecen, no es tan conocida. En los felinos puede generar daños en sus ojos, su corazón, su cerebro y sus riñones. Así que es necesario que los dueños de estas mascotas estén atentos a los síntomas.

La Sociedad Internacional de Medicina Felina (ISFM, por sus siglas en inglés) es la que puso el foco en esta dolencia que afecta especialmente a los gatos mayores y, como no se diagnostica a tiempo, no se aplica un tratamiento preventivo.

Como consecuencia, reseña la Agencia SINC, el animal puede sufrir consecuencias muy graves, como ceguera causada por el desprendimiento de retina.

Sin embargo, si se trata oportunamente, la hipertensión se puede manejar, aunque exige algunos cuidados que obliga a los dueños a asumir una rutina que implica medir la presión arterial de los felinos de forma periódica, algo bastante infrecuente y en muchos casos, difícil.

Incluso si no se puede hacer en casa, acudir a una clínica para que lo haga un especialista conlleva una dificultad añadida: los gatos son muy susceptibles al estrés cuando se les lleva al veterinario, y su ansiedad puede hacer que la presión arterial aumente de forma anormal al encontrarse en un entorno médico. Es lo que también se conoce en humanos como “hipertensión de bata blanca”.

Síntomas de la hipertensión

Los dueños de estas mascotas deben estar atentos y si detectan que el animal presenta cambios en su conducta, pérdida de peso, hiperactividad, parpadeos, ataxia (descoordinación en el movimiento de las partes del cuerpo) o ceguera, deben llegarlo a revisión por parte de un veterinario.

Los profesionales deben medir la tensión de forma correcta según la edad y el estado de salud de los animales, para tratarles de forma correcta durante la medición evitando así que sufran estrés o para decidir si necesitan una terapia hipertensiva en función de los resultados o del posible daño en los órganos.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO