La cotorra urbana

La cotorra urbana

29 de diciembre del 2010

En medio de la polución urbana sobrevive en algunos jardines, parques y campos de golf la Cotorra pechiblanca. No es fácil explicar cómo este loro, cuyo hábitat es la selva tropical, en las riberas del río Amazonas y zonas altas de algunos bosques húmedos, logra reproducirse por fuera de estos ambientes.

El ave, cuyo nombre científico es Melanocephalus Pionites, una de las dos especies del género Pionites de la familia de los Psittacidae se caracteriza por tener una corona negra, franjas amarillas y naranjas en su cuello, lomo verde, muslos naranjas, pico negro, ojos rojos brillantes y su pecho blanquecino. Es pequeño, mide menos de 25 centímetros, pesa entre 130 a 170 gramos y emite distintos silbidos.

Es común que viva en los agujeros de los árboles o nidos abandonados, rodeado por su pareja o en pequeños grupos que no superan los treinta miembros. Se alimenta de frutas, semillas y algunas hojas, y su pasatiempo favorito es bañarse, siempre busca una fuente de agua abundante. Puede llegar a vivir entre 20 y 35 años.

Aunque no se encuentra en peligro de extinción su población ha disminuido de manera notable. La comercialización ilegal es la principal teoría frente a su aparición y adaptación en un entorno ajeno a su ambiente natural. El saqueo de los pichones y la tala de los árboles son comunes en el sur del país, su precio es bastante alto en comparación con otras especies por su plumaje llamativo y simpatía, esta especie, exclusiva de Sur América, suele tejer lazos afectivos con los humanos y comportarse de manera amigable y divertida. La Cotorra pechiblanca o el Cacique de cabeza negra es catalogada como una de las mascotas preferidas por los amantes de las aves. Lo curioso es que logre sustituir su hábitat selvático en los parques o áreas verdes de las grandes ciudades.