Las enfermedades cardíacas de los gatos

Las enfermedades cardíacas de los gatos

23 de julio del 2018

Al igual que los seres humanos, los gatos también tienen órganos que son vitales para su existencia y por eso es necesario prestarle atención, como es el caso del corazón.

Las enfermedades de ese órgano se denominan como miocardiopatía, y en los gatos, existen cuatro tipos de miocardiopatía, sin embargo, la más común es la hipertrófica.

La miocardiopatía hipertrófica, o HCM, es la enfermedad cardíaca adquirida más comúnmente por los gatos. Es una patología  en la que las paredes y ventrículos cardiacos se hacen muy gruesos o hipertrofiados. Este tipo de enfermedad por lo general es hereditario, sin embargo, puede afectar a cualquier felino en cualquier etapa de su vida.

El engrosamiento ocurrido por esta enfermedad, que causa el crecimiento del músculo cardíaco, no es normal ni tampoco es algo deseable. En última instancia, la gravedad de este padecimiento depende del grosor de la pared muscular. Algunos gatos solo desarrollan un engrosamiento mínimo; otros desarrollan un problema mucho más importante.

A medida que la HCM progresa, la estructura cardiaca real cambia y eso afecta a la función cardiaca. Las paredes musculares engrosadas se hacen menos flexibles, y el ventrículo izquierdo ya no puede relajarse o estirarse eficientemente para llenarse de sangre.

Estos cambios podrían producir un soplo cardíaco, ya que las válvulas del corazón no crecen conforme se agranda el músculo cardíaco; por lo que las válvulas se vuelven deficientes. Además, podría originarse una acumulación de sangre en la aurícula izquierda del corazón, lo que forzaría a los fluidos a regresar a los pulmones y la cavidad torácica, lo cual finalmente causaría una insuficiencia cardíaca congestiva.

En algunos gatos, el engrosamiento del corazón produce una arritmia que podría causar una muerte súbita. Y algunos canes desarrollan tromboembolismo aórtico felino, también llamado FATE, que es un coágulo sanguíneo que se forma en la aorta y bloquea el flujo de la sangre, que por lo general va hacia las patas traseras.

En muchas ocasiones, los gatos no muestran señas de que padezcan esas enfermedades, por eso, las visitas constantes al veterinario son necesarias para evitar este tipo de enfermedad, que no es la única cardiaca. También existe la miocardiopatía dilatada, restrictiva y sin clasificación.