Así funcionan los servicios funerarios para mascotas

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Así funcionan los servicios funerarios para mascotas

11 de febrero del 2019

Tener a una mascota en óptimas condiciones no es solo estar pendiente de una buena alimentación. Hoy día, se deben pensar en otros aspectos como el veterinario, colegio, vestuario y servicios funerarios para alguna eventualidad.

El mercado de mascotas ha ido en aumento, no solo porque las personas piensan más en el cuidado de sus seres queridos sino por los múltiples servicios que se ofertan como asistencia de protección y prestación de centros que se encarguen del proceso en cuanto un animal casero muere.

En años pasados, los dueños optaban por botar el cuerpo de sus mascotas a la basura o entregarlos a los agentes de riesgo biológico.

Actualmente, es frecuente ver que hay sitios donde se oferta recoger al animal cuando haya muerto y realizar un proceso de cremación o velación. Lo anterior, depende del paquete que sea elegido por los dueños.

En el mundo de las mascotas, existen diversos planes donde se ofrece solo la cremación y entrega de cenizas, hasta la velación del can con artículos como recordatorios, videos y fotografías.

Por otra parte, también se encuentra la opción de la Secretaría Distrital que es la más económica. Esta alternativa solo ofrece la cremación del animal, es decir, no se entregan las cenizas al dueño.

Además están los planes privados de menor costo donde se hace una cremación colectiva y se dan las cenizas a las personas. También existe el paquete individual donde se crema al perro y se hace entrega de los restos en un baúl.

El valor de inversión depende del tamaño y el peso del perro. Según cifras oficiales en Colombia se han hecho 2.500 cremaciones de animales en un corto lapso.

En un cementerio especializado en mascotas ubicado en la ciudad de Bogotá, el precio del lote puede variar según el peso del perro. Para una especie pequeña el valor es de 750.000, mientras que para una raza grande el precio aumenta en cien mil pesos.

Dentro de su mayoría los planes adquiridos se componen de una lápida, baúl, fotografía, semilla para plantar y una charla para afrontar la pérdida de la mascota.