Proteja a su gato de lastimarse en una caída

Cortesía: @Kienyke

Proteja a su gato de lastimarse en una caída

6 de enero del 2018

Si usted tiene un gato y vive en un edificio, o su casa es un lugar idóneo para que su gato salte, será mejor que tome medidas de seguridad para que no corra con el riesgo de lastimarse en una caída, debido a su instinto de treparse o brincar en muchas partes.

Pese a que los gatos son muy buenos para hacer equilibrio, esto no los exime de lastimarse, por lo que usted deberá adecuar su vivienda para sellar los posibles lugares donde su mascota podría sufrir un accidente.

Kienyke.com investigó algunas de las precauciones que usted debe tener para evitar un accidente con su gato, y la más efectiva, en la mayoría de los casos es poner mallas en los balcones y ventanas de la vivienda.

No necesariamente debe ser una malla rígida, o muy tupida, puede utilizarse una similar a la de una portería de una cancha de fútbol, medianamente templada, para no obstruir tampoco la visión de su balcón ni afectar en la estética de su casa o apartamento.

Otra de las recomendaciones que debe tener en cuenta, es que si necesita que su casa reciba aire y debe abrir ventanas y otras entradas, lo mejor es que su gato permanezca en un sitio encerrado mientras se airea el lugar.

Un mosquitero también puede servirle, siempre y cuando su tela sea rígida y el gato no pueda romperlo. Así no solo evita que el gato pueda lastimarse en una caída, sino que también ayuda a la reducción de insectos en su casa.

Lastimarse en una caída corta puede ser peor que caer desde un piso alto

Aunque no se puede llegar al extremo, puede ser más peligroso que su mascota se caiga de un armario, a si se cae de un tercer piso, pues, según expertos, los gatos siempre tienden a caer de pie, por lo que amortiguan un poco más el impacto y por eso resisten más, pero eso, en distancias cortas podría no darse.

La explicación a eso es sencilla: Los gatos, aunque tienen buena capacidad de reacción, algunas veces no lo hacen a tiempo y caen de lado, o de cabeza, por el poco tiempo que tuvieron para actuar, mientras que cuando caen desde una altura de 20 o 25 metros, los gatos tienen más tiempo para maniobrar y pueden caer sobre sus cuatro patas, evitando lesiones.