Polémica por resolución sobre aletas de tiburón

29 de octubre del 2019

Según expertos, la especie del tiburón sedoso está amenazada.

Polémica por resolución sobre aletas de tiburón

La expedición de la Resolución 350 de 2019, por la cual se fijan las cuotas globales de pesca de las diferentes especies bajo aprovechamiento para el año 2020, causó gran controversia entre ciudadanos, biólogos y ambientalistas.

Algunos cuestionaron que el Ministerio de Agricultura estableciera que la cuota de pesca en el Mar Caribe para ese año será de 125 toneladas de tiburón y 5.2 toneladas de aletas de la especie Charcharhinus falciformis, más conocida como tiburón sedoso.

Además, el documento fija que para el Océano Pacífico, la cuota será de 350 toneladas de tiburón y 2.1 toneladas de aleta para la especie Sphyrna corona, entre otras.

A través de redes sociales, muchos calificaron la decisión como “inadmisible”, pues aseguraron que la cuota de pesca de ese tipo de animal es “demasiado alta”.

Felipe Ladino, ecólogo de la Fundación Malpelo, le dijo a KienyKe.com que el tiburón sedoso está considerado como una especie amenazada y que no se han mostrado estudios que determinen los porcentajes reales y el manejo que se le debe dar a ese tipo de animal.

“Lo que nosotros cuestionamos es que las cuotas se fijen con base a un seguimiento real. Nos preocupa que allí se nombran varias especies que según organizaciones como la Cites (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres) están en peligro. Debe haber unos procedimientos y líneas claras cuando se quiera hacer uso de estas especies”, mencionó.

Oswaldo Cortés, experto en biología, coincidió en que, por ejemplo, el tiburón sedoso está considerado como una especie vulnerable a nivel mundial y que la cuota de pesca establecida en la Resolución 350 es “muy alta”.

“La explotación de este tiburón genera la preocupación de que no va a haber nuevos individuos en el océano. 125 toneladas es demasiado, así como el 5.2 de sus aletas. El problema es que no discrimina la edad o el sexo de la especie, sino que solo se busca completar el peso”, aseguró.

Minagricultura responde a la Resolución 350

El ministro de Agricultura Andrés Valencia se pronunció tras la polémica. Aclaró que el espíritu de la resolución no es nueva; que se ha expedido año tras año luego de una reunión entre expertos, el cual define las cuotas para poder explotar ciertos recursos pesqueros del país.

“Los tiburones siempre han estado en estas resoluciones, sin excepciones, con las mismas cantidades: 125 toneladas para el Mar Caribe y 350 para el Océano Pacífico. No se han alterado las cantidades, tampoco se han aumentado; siguen siendo las mismas. No solo de tiburones sino también de otras especies”, indicó.

Valencia explicó que lo que causó molestia es que, esta vez, se permitió aclarar que las aletas de los tiburones hacen parte de la cuota que se autoriza para los que se pescan.

“Si yo tengo una cuota de 125 toneladas de tiburones que se pueden capturar en el Mar Caribe, dentro de esas 125 toneladas están las aletas de esos mismos tiburones. Es decir, el tiburón debe llegar al lugar de inspección con las aletas adheridas, no puede llegar sin ellas. Ahí se comete una práctica que es un delito y que es el aleteo”, sostuvo.

Además, dejó en claro que es una cuota exclusiva y controlada para pescadores artesanales. En efecto, la resolución 350 de 2019 establece que: “las 5.2 toneladas de aleta hacen parte de las 125 toneladas de cuota asignadas al recurso del tiburón”.

El Ministerio de Ambiente, por su parte, aclaró que mediante la Resolución 1743 de 2017, el Gobierno Nacional prohibió la práctica del “aleteo” y que el documento expedido el pasado viernes 25 de octubre, “no autoriza esta práctica, ni permite la exportación de aletas de tiburón”.

¿Qué es el “aleteo”?

José Alejandro Martínez, experto en temas ambientales de la Universidad EAN, explicó a KienyKe.com que esta práctica consiste en capturar al tiburón, cortarle las aletas y “dejarlo de nuevo en el mar a la deriva, sin el aprovechamiento de su carne, de forma tal que el animal muere de forma desastrosa”.

Resaltó que en Colombia es un delito y que lo que pretende la resolución es regular la situación.

“Lo que se quiere es definir, dentro de las cuotas globales de pesca establecidas desde hace varios años en Colombia, cuántas toneladas de este tipo de especie se pueden extraer desde la pesca artesanal. Esto no tiene que ver con grandes pesqueras”, indicó.

Señaló que es un tema concertado por las autoridades y que no es inventado por el Ministerio de Agricultura. “La comercialización de esta especie ha existido desde hace varios años. Eso está evidenciado en las diferentes resoluciones. Lo que se está haciendo es tratar de mejorar los parámetros”, agregó.

Martínez indicó que la clave es llamar a dialogar a otras organizaciones ambientalistas que tengan información sobre el manejo de estas especies y así controlar las extracciones ilegales del recurso biológico – marítimo.

“También se debe hacer un seguimiento riguroso a la pesca artesanal, para que ellos tampoco abusen y se mantengan en las cantidades”, especificó.

¿Por qué hay demanda de la aleta del tiburón?

Los expertos consultados por KienyKe.com coincidieron en que en los países asiáticos son los que más demandan las aletas de este tipo de especie, debido a que tienen la cultura de consumirla en diferentes platos típicos.

“Para ellos es un negocio rentable. Tienen un valor muy alto en el mercado asiático. Por plata no se respetan los recursos. La carne de los tiburones se comercializa aquí en el país, normalmente bajo el nombre de otras especies”, señaló Felipe Ladino.

Según José Alejandro Martínez, las aletas de tiburón en los mercados asiáticos son considerados recursos de “alto valor gastronómico y cultural”.

“La carne del tiburón no les representa nada, sin embargo, sus aletas son un mercado internacional, representan el 5 % del total del animal. Se podría decir que llegan a los 500 millones de dólares al año”, finalizó.

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