Desastre por derrame de petróleo en Yopal

Ministerio de Ambiente

Desastre por derrame de petróleo en Yopal

22 de junio del 2017

Debido a la ruptura de un tubo del oleoducto de la empresa Perenco Colombia Limited, se presentó una emergencia ambiental en la vereda Sirivana, del municipio de Nunchía, Casanare.

La fuga de petroleo se dio el pasado 18 de junio y afectó el área rural de Yopal, causando un daño incalculable en los suelos, animales y aguas subterráneas y superficiales. Las afectaciones ya se han visto en el suministro de agua, en los animales y los cultivos, especialmente el de arroz (la mayor fuente de empleo de la región), que se han visto contaminados por el crudo.

Según informaron los habitantes de la vereda, al romperse el tubo, el crudo cayó sobre la corriente de agua y se ha ido desplazando por varios kilómetros.

La fuente más comprometida, según a Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia), es el Cañó El Espino, dado que las precipitaciones de los últimos días han contribuido a la migración del hidrocarburo y su dispersión, ampliando de esta manera el área de afectación.

El representante a la Cámara, Jorge Camilo Abril Tarache, denunció este hecho y advirtió que  este derrame de petróleo va a ocasionar un incalculable daño en los suelos, en aguas subterráneas y superficiales, cómo también una afectación irreversible en la flora y la fauna y los cultivos.

“Todo, todo se va a morir. Destruyó pescados, guíos, chigüiros…. toda clase de animal que cogió”, narró un campesino en la vereda Sirivana de Yopal, para Caracol.

La empresa Perenco Colombia Limited emitió un comunicado en el que aseguró que una vez se notificó el incidente, la compañía activo el Plan de Contingencia para atender de manera oportuna la situación presentada.

La empresa aseguró que “el impacto del incidente fue puntual, pero se manejó con el mayor nivel de urgencia y, por tal razón, a la fecha, se ha logrado avanzar en la limpieza del 90 por ciento de la superficie superior afectada y fue posible contener la propagación del crudo en cuerpos de agua”.

El derrame, según informó la empresa, se presentó por fallas operativas en la línea de flujo Barquereña – Araguaney y pudo haberse ocasionado por el desgaste de la infraestructura petrolera, con lo que se causó un gran impacto a la fauna, la flora, cultivos de arroz y en especial al suelo y al agua.

De igual manera aseguró que instalaron puntos de monitoreo en las fuentes hidricas para verificar las medidas de contención y que la compañía monitorea permanentemente sus facilidades de transporte para anticipar y reaccionar de manera oportuna a las eventualidades.

Sin embargo, el congresista Abril, aseguró que este tipo de catástrofes ambientales se vienen presentando desde hace casi tres décadas, sin que se evidencie un mecanismo de sanción eficiente ni la implementación de medidas tendientes a evitar las mismas.

Debido a las afectaciones del derrame, el Ministerio de Ambiente comenzó a realizar un acompañamiento ara garantizar que el Plan de Contingencia haya sido activado y se cumplan con los protocolos establecidos para estos eventos.

Por su parte, el ministro de Ambiente de Desarrollo Sostenible, Luis Gilberto Murillo, dio a conocer que la empresa cometió algunas faltas en el procedimiento para atender estas emergencias. “Tenemos información de que la Empresa Perenco notificó de este incidente hasta el día lunes a la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia) y a la ANLA hasta el día martes en la noche, incumpliendo así con la obligación de reportar dentro de las 24 horas siguientes al suceso. Por eso hemos solicitado que se abra investigación a la empresa, y de comprobarse este incumplimiento, se tomen las medidas del caso y se definan las sanciones correspondientes”, indicó.

Para hacer frente a la situación, se han implementado barreras oleofílicas, la remoción de suelo para detener la contaminación (6 metros cúbicos de materia orgánica contaminada se han recolectado) y se han instalado puntos de monitoreo en las fuentes hídricas aguas abajo del punto del incidente, para verificar que las medidas de contención del evento hayan sido eficientes.