Así va el reciclaje en Bogotá

Así va el reciclaje en Bogotá

18 de diciembre del 2017

La cultura del reciclaje está cada vez más presente en los hogares bogotanos. Sin embargo, se trata solo del primer paso de cara a los grandes retos de las sociedades actuales en materia de tratamiento y eliminación de los residuos generados cada día en las urbes.

A grandes rasgos, el reciclaje es el proceso mediante el cual un objeto, producto o material, es sometido a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener cierta materia prima o nuevo producto a partir de este. Este método no solo tiene impactos positivos en cuanto a sostenibilidad medioambiental y disminución de la huella de carbono, sino que en el corto y mediano plazo disminuye la cantidad de residuos sólidos llegan a los rellenos sanitarios.

El proceso no toma más de un minuto, pero la diferencia en toneladas de basura (residuos que no pueden reciclarse ni reutilizarse), es mucha. El primer paso consiste en separar los productos según su material y composición; ya sea papel, cartón, vidrio o metal. Para ello, es indispensable que estos se encuentren limpios y secos. En cuanto a los elementos orgánicos o de origen natural que no puedan ser reutilizados, que estén sucios, o en muy mal estado, estos deberán ser desechados en el lugar dispuesto para ese fin.

El éxito de la gestión de los residuos sólidos en las ciudades no es exclusiva de las empresas que realizan la actividad de limpieza, barrido y transporte de los desechos, se trata de una tarea conjunta entre: ciudadanos (separación de los residuos); recicladores de oficio (clasificación y transporte); y autoridades (realización de campañas de sensibilización), si se tiene en cuenta que el reciclaje, sin duda alguna, es un pilar fundamental para minimizar todo tipo de impactos en el medio ambiente y promover el uso racional de los recursos naturales.

Por esto, en Bogotá la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP) a través de la Subdirección de Aprovechamiento, le ha apostado a la promoción de una estrategia pedagógica para que los ciudadanos sepan dónde se deben depositar los residuos, dependiendo de su naturaleza. Para lograrlo, solo se requieren dos tipos de bolsas: blanca y negra, aprovechables y no aprovechables, respectivamente.

Beatriz Elena Cárdenas, Directora de la UAESP, le contó a KienyKe.com cómo se debe realizar la separación de las basuras y así poder aprovechar los materiales reciclables: “En la bolsa negra deben ir todos los elementos orgánicos que ya cumplieron su vida útil, los residuos sucios, y aquellos que ya no pueden ser aprovechados. En la bolsa blanca debe ir el material reutilizable o reciclable que esté debidamente limpio y seco”.

Bogotá crece en materia de reciclaje

En la capital del país la cultura de reciclaje cada día toma más fuerza. La UAESP ha unido esfuerzos para disminuir el porcentaje de residuos sólidos que llegan al Relleno Doña Juana. Según datos de los años 2015 y 2016 de dicha entidad, en el 2015 se redujo el 13,8% de residuos que llegaron al relleno sanitario, lo que equivale a 365.940 toneladas. En el 2016 el porcentaje subió y se ubicó en el 14,7% de los materiales fueron aprovechables, es decir 388.919 toneladas.

Para que estas cifras sigan mejorando la Subdirección de Aprovechamiento ha realizado campañas para impulsar la separación de residuos en la fuente. Una de ellas es: Separar Transforma, que busca hacer presencia en uno de los lugares más concurridos y donde se genera mayor cantidad de desechos sólidos, los centros comerciales de Bogotá.

“Hicimos un convenio con los centros comerciales: Salitre Plaza, Santafé, Tintal Plaza, Calima, Palatino y con las diferentes asociaciones de recicladores de la ciudad para inculcar una campaña de separación en las plazoletas de comida que es donde más se generan residuos en un centro comercial”, afirmó la directora.

Según datos de la UAESP, actualmente solo se rescata el 8% de los residuos aprovechables presentes en dichas plazoletas, razón por la cual se quiere que a través de este proyecto, se logre que en estos puntos se recicle el 60% de los residuos aprovechables mediante el proceso de separación en la fuente, y que esos residuos se entreguen posteriormente a las asociaciones de recicladores que trabajan en sinergía con los centros comerciales.