Los riesgos que afronta la biodiversidad en la Tierra

Los riesgos que afronta la biodiversidad en la Tierra

30 de marzo del 2018

Tras un exhaustivo análisis realizado por más de 550 científicos en todo el mundo durante la sesión de IPBES que se realizó en Medellín, el balance sobre la biodiversidad biológica en la Tierra no es alentador. En todas las regiones del mundo: Las Américas, Asia y el Pacífico, África y también Europa y Asia Central, continúa su declive y va reduciendo significativamente la capacidad de la naturaleza de contribuir al bienestar de las personas.

De acuerdo con los expertos, esta alarmante tendencia pone en peligro las economías, los medios de vida, la seguridad alimentaria y la calidad de vida de las personas de todo el mundo.

“La diversidad biológica y las contribuciones de la naturaleza a las personas […] son la base de nuestros alimentos, agua potable y energía; son la parte esencial, no solo de nuestra supervivencia, sino también de nuestras culturas, identidades y goce de la vida”, explicó el presidente de IPBES, Robert Watson.

Y añadió: “La mejor evidencia disponible, alcanzada por expertos destacados internacionales, nos señala una sola conclusión: debemos actuar para detener y revertir el uso no sostenible que hacemos de la naturaleza, o pondremos en peligro no solo el futuro que queremos, sino también las vidas que vivimos actualmente. Afortunadamente, la evidencia también muestra que sabemos cómo proteger y restaurar parcialmente nuestros activos vitales naturales”,

¿Qué pasa con la biodiversidad en Las Américas?

“En las Américas, la riqueza de la diversidad biológica contribuye ampliamente a la calidad de vida ayudando a reducir la pobreza, a la vez que fortalece las economías y los medios de subsistencia”, dijo el científico canadiense Jake Rice, copresidente de la evaluación de las Américas junto con la experta brasilera Cristiana Simão Seixas y la profesora argentina María Elena Zaccagnini.

“El valor económico de las contribuciones de la naturaleza basadas en la tierra a la población de las Américas es más de 24 billones de dólares por año – equivalente al PIB de la región, sin embargo, casi dos tercios – 65% – de estas contribuciones están disminuyendo, con una fuerte disminución del 21%”, explicaron.

Además, añadieron que “el cambio climático inducido por el hombre, que afecta la temperatura, las precipitaciones y la naturaleza de los eventos extremos, lleva cada vez más a la pérdida de la biodiversidad y a la disminución de las contribuciones de la naturaleza a las personas, empeorando el impacto de la degradación del hábitat, la contaminación, las especies invasoras y la sobreexplotación de los recursos naturales”.

De acuerdo al informe, teniendo en cuenta un escenario habitual, el cambio climático será el factor de más rápido crecimiento que afectará negativamente la diversidad biológica para el año 2050 en la región, tornándose comparable a las presiones impuestas por el cambio de uso de la tierra.

En promedio, las poblaciones de especies en un área son casi un 31% más pequeña de lo que eran al momento del asentamiento europeo. Con los efectos en aumento del cambio climático sumado a los demás factores se proyecta que esta pérdida alcanzará el 40% para el año 2050.

El informe destaca el hecho de que el pueblo indígena y las comunidades locales han creado una diversidad de sistemas agroforestales y de policultivo, que ha aumentado la biodiversidad y ha moldeado paisajes.

La situación en los demás continentes

En África la situación es delicada. El informe señala que aproximadamente 500.000 kilómetros cuadrados de tierra africana ya ha sido degradada por la sobreexplotación de los recursos naturales, erosión, salinización y contaminación, provocando pérdidas significativas de las contribuciones de la naturaleza a las personas. Incluso habrá mayor presión sobre la biodiversidad del continente debido a que la población actual de África de 1250 millones se duplicará a 2500 millones para el año 2050.

En Asia y El Pacífico, por su parte, a pesar de que hubo una disminución general en la diversidad biológica, también hubo éxitos importantes, incluidos por ejemplo aumentos de áreas protegidas. En los últimos 25 años, las áreas marinas protegidas en la región aumentaron casi un 14%, y el área terrestre protegida aumentó un 0,3%. La cubierta forestal aumentó un 2,5%, siendo los mayores aumentos en Asia Nororiental (22,9% ) y Asia Meridional (5,8%).

Sin embargo, las prácticas de acuicultura no sostenibles, la sobrepesca y la explotación pesquera destructiva amenazan los ecosistemas costeros y marinos, con proyecciones que indican que, si las actuales prácticas de pesca continúan, no habrá poblaciones de peces explotables en la región para el año 2048.

Finalmente, en Europa y Asia Central las evaluaciones del estado de conservación de las especies y tipos de hábitats de interés para la conservación evidencian que solo el 7% de las especies marinas y el 9% de tipos de hábitats marinos muestra un “estado de conservación favorable”. Además, un 27% de las evaluaciones de especies y un 66% de las evaluaciones de tipos de hábitats muestran un “estado de conservación desfavorable”.