Recomendaciones para cuidar los océanos

Recomendaciones para cuidar los océanos

11 de febrero del 2018

La importancia de los océanos, es de gran vitalidad en el mundo. Según el Marine Stewardship Council, tres billones de personas en el mundo tienen a la comida de mar como su principal fuente de alimento. Asimismo, alrededor del 70% del aire que respiramos es producido por las plantas de mar, mientras que el 97% del agua que usamos proviene de los océanos, según la organización Plastic Oceans.

Los mares se ahogan en plástico, la caza de peces alcanza un punto letal y el aumento de la temperatura en el agua hace que los casquetes polares se derritan.

Por tanto, como se ha manifestado en las Naciones Unidas, no solo los gobiernos pueden implementar leyes y directrices en pro del cambio, pero también los individuos pueden aportar. Siendo los mejores reguladores del clima en el mundo.

Evitar los desechos y empaques plásticos

Más de ocho millones de toneladas se vuelcan en los océanos anualmente. No solo afecta a la vida marina, también a la gente.

Los químicos que este material presenta, se acumula en la comida de mar consumida. De acuerdo al Foro Económico Mundial y a la fundación Ellen McArthur, para 2050, puede que haya más plásticos que peces en el mar.

Lo que se puede hacer es muy sencillo y económico, utilizar contenedores, envases o recipientes de papel o de vidrio. En lo posible, evite las bolsas de plástico, vasos y cubiertos desechables, pitillos y filtros de café.

Producir menos basura

A pesar de que el plástico es el material que más se desecha en el mar, casi todo el desperdicio termina en el agua. Según la organización Perseus, son seis toneladas las que aparecen en los océanos cada año, lo que equivale a un millón de elefantes.

Las personas compran demasiados productos plásticos, cuando en realidad, pueden consumir mucho menos, así como reutilizar y reciclar.

Para esto, hágase las siguientes preguntas, ¿en realidad necesita otro computador, tablet o celular? ¿Cuántos zapatos necesita? Absténgase de comprar productos de belleza con muchos químicos, los cuales son botados por el drenaje y llegan a los ríos, para así, terminar en los océanos.

Comer menos pescado

De acuerdo a la Organización de Agricultura y Alimentos de la ONU, el 32% del capital mundial de peces es explotado, rebasando, los límites de sostenibles. Cerca del 90% de los peces depredadores como, el bacalao, el tiburón, rodaballo, pez espada, mero, y atún, se han agotado.

¿Cuál es la solución? Mermar el consumo de pescado. Muchas organizaciones mundiales le dan guía de cómo hacerlo de manera responsable, por ejemplo, escoja métodos de pesca sostenibles o variedades de granjas.

Reducir la huella de carbono

El aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera ayuda al incremento de la temperatura en el mundo, incluyendo el calentamiento de los océanos. Como resultado, el agua de los mares se vuelve más ácida, lo que hace que  cada vez más los corales se decoloren.

Las recomendaciones para que usted colabore y los niveles de carbono se reduzcan son:

  • Use el carro en menor medida y conduzca mejor. Compártalo con otras personas (carpool), use la bicicleta y maneje por distancias cortas.
  • Tenga cuidado con lo que coma y compre local. Consiga frutas y verduras de su región y reduzca la cantidad de carnes que ingiere.
  • Controle el consumo de agua y energía, use bombillos compactos fluorescentes, desconecte los electrodomésticos y piense en todos los que tiene, para ver si son realmente, necesarios.

Finalmente, hágase la siguiente pregunta ¿Qué tan ecoamigable es su mascota? Porque su comida y basura puede ser dañina para los océanos. Si usted posee un perro o un gato, tenga en mente esta información.

Un estudio del 2008 expuso como resultado, que la industria de la comida de mascotas utiliza 2.48 millones de toneladas en pescado de forraje, solo para la comida húmeda de gatos, por lo que se recomienda, no comprar este tipo de alimentos.

Igualmente, no tiree la arena de gatos por el sanitario, ya que posee patógenos peligrosos para la vida marina.