Degradación del suelo llevaría a la sexta extinción masiva

Degradación del suelo llevaría a la sexta extinción masiva

29 de marzo del 2018

Concluido el sexto período de sesiones del Plenario de IPBES en Medellín, los expertos dieron a conocer el informe sobre la degradación del suelo del planeta, y llamaron la atención sobre los peligros que enfrenta la humanidad por el mal uso de la tierra.

Tras revisar más de 3.000 fuentes de conocimiento, los científicos concluyeron que la exacerbada degradación del suelo, causada por las actividades humanas, está poniendo en riesgo el bienestar de dos quintos de la humanidad, causando las extinciones de especies e intensificando el cambio climático. También, es una de las causas principales de la emigración humana y aumento del conflicto.

La rápida expansión y el manejo no sostenible de las tierras de cultivo y tierras de pastoreo es el factor directo global de degradación del suelo más extenso, causando la pérdida significativa de la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas —seguridad alimentaria, purificación del agua, provisión de energía y otras contribuciones de la naturaleza que son esenciales para las personas—. Esto ha llegado a niveles “críticos” en muchas partes del mundo, afirma el informe.

“Con impactos negativos sobre el bienestar de por lo menos 3.200 millones de personas, la degradación de la superficie terrestre de la Tierra, a través de las actividades del hombre, está empujando al planeta hacia la sexta extinción masiva de especies”, afirmó el profesor Robert Scholes, científico surafricano que participó del informe integral de evaluación con base empírica del mundo sobre la degradación y restauración del suelo.

“Evitar, reducir y revertir este problema, además de restaurar el suelo degradado, es una prioridad urgente para proteger la diversidad biológica y servicios de los ecosistemas vitales para toda vida sobre la Tierra y para garantizar el bienestar humano”.Robert Scholes

Los humedales, en mayor riesgo

De acuerdo con el cientifico italiano Luca Montanarella, “los humedales han sido particularmente castigados”. Y añadió: “Desde el inicio de la era moderna, hemos visto pérdidas del 87% en áreas de humedales, con el 54% perdido desde el año 1900”.

La degradación del suelo se manifiesta de muchas maneras: abandono de tierras, disminución de poblaciones de especies silvestres, pérdida de suelo y salud del suelo, praderas y agua dulce, así como la deforestación.

Para el año 2014, más de 1500 millones de hectáreas de ecosistemas naturales habían sido convertidas a tierras de cultivo. Menos del 25% de la superficie terrestre de la Tierra ha escapado de los impactos sustanciales de la actividad humana y los expertos de IPBES calculan que para el 2050 este porcentaje se habrá reducido a menos del 10%.

Las tierras de cultivo y de pastoreo ahora cubren más de un tercio de la superficie de la Tierra, con desmonte reciente de hábitats nativos que incluye bosques, pastizales y humedales, concentrados en algunos de los ecosistemas más ricos en especies del planeta.

El informe de IPBES, además, destaca que la degradación del suelo es una de las principales causas del cambio climático; solo la deforestación es responsable de alrededor del 10% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por actividades humanas.

Otro gran factor del cambio climático ha sido la liberación de carbono que anteriormente estaba almacenado en el suelo, siendo la degradación del suelo entre los años 2000 y 2009 la responsable de las emisiones globales anuales de hasta 4400 millones de toneladas de CO2.

¿Qué se puede hacer para la restauración del suelo?

El informe puntualiza que en cada ecosistema se encuentran ejemplos exitosos de restauración del suelo y que muchas prácticas y técnicas debidamente probadas, tanto tradicionales como modernas, pueden evitar o revertir la degradación.

En las tierras de cultivos, por ejemplo, se incluyen entre ellos: la disminución de pérdida de suelo y mejoramiento de su salud, el uso de cultivos que toleran la salinidad, la agricultura de conservación y cultivos integrados, sistemas de silvicultura y ganado.

En las praderas con pastoreo tradicional, el mantenimiento de los regímenes apropiados de incendios y la reposición o desarrollo de prácticas locales de manejo del ganado e instituciones han demostrado ser efectivas.

Las respuestas exitosas en los humedales incluyen el control sobre las fuentes de contaminación, manejo de los humedales como parte del paisaje e inundación de humedales dañados por la desecación.

En las áreas urbanas, se identifican como opciones clave para la acción la planificación espacial urbana, replantación de especies nativas, el desarrollo de infraestructura ecológica como parques y cauces de ríos, la restauración de suelos contaminados y sellados (por ejemplo, debajo del asfalto), el tratamiento de las aguas residuales y la restauración de los cauces de los ríos.