Pingüinos ayudan a preservar la vida en la Antártida

20 de mayo del 2019

Esto dice un reciente estudio.

Pingüinos ayudan a preservar la vida en la Antártida

Unsplash

Según el más reciente estudio publicado en el portal Current Biology, las heces de los pingüinos y elefantes marinos de la Antártida son la clave de la biodiversidad en esta región del mundo. El excremento, compuesto principalmente de nitrógeno, enriquece el suelo y crea puntos calientes con gran diversidad biológica que pueden extenderse más de 1000 metros a la redonda, más allá de los límites de las colonias de pingüinos y focas.

Stef Bokhorst de la Universidad Libre de Ámsterdam y sus colegas, querían saber cómo el estiércol del pingüino y la foca podrían afectar el ecosistema donde habitan. Recolectaron musgo y liquen, la vegetación primaria de la Antártida, de 67 sitios diferentes en toda la Península Antártica. También tomaron muestras de osos de agua y colitas, pequeñas criaturas que se alimentan de la vegetación, así como ácaros depredadores que comen insectos pequeños.

Como resultado del estudio, se evidenció un nivel elevado de un isótopo de nitrógeno llamado ‘nitrógeno-15’ en todos los organismos que crecen en áreas que tenían colonias de pingüinos y focas en comparación con las que crecían en regiones sin colonias de mamíferos. “Los niveles de nitrógeno-15 eran tan altos que no podían ser de otra fuente sino de los excrementos de los pingüinos de focas”, comentó Bokhorst

Estos mamíferos excretan grandes cantidades de nitrógeno-15 debido a su dieta rica en proteínas. El nitrógeno se evapora de sus heces y es arrastrado hacia el interior por el viento del océano. Esto enriquece el suelo y, a su vez, aumenta la abundancia de musgo, líquenes y otros animales, ya que es un nutriente importante para los organismos. “El nitrógeno de las heces de los animales tiene un impacto tan grande en la biodiversidad”, dice Bokhorst, quien advierte que las alteraciones en las colonias de pingüinos y focas, provocadas por el deshielo del suelo antártico y la sobrepesca, afectarían significativamente el ecosistema local.

Con su investigación, Bokhorst y sus colegas pudieron trazar “puntos calientes de biodiversidad” en la Antártida, según el comunicado, que también señaló que el continente es difícil de estudiar para los investigadores debido a su tamaño, desolación y temperaturas frías.

La nueva meta de estos investigadores es estudiar la influencia que las especies invasoras podrían tener sobre sobre este ecosistema, ya que el cambio climático y la actividad humana afectan la biodiversidad. “Así como las colonias de pingüinos y focas enriquecen el suelo para las plantas nativas, también es posible que lo hagan ideal para las especies invasoras, lo que podría ser más resistente y brindar refugio a insectos depredadores como arañas y escarabajos”, dijo Bokhorst en declaración. “En este momento, el sistema es demasiado improductivo para soportar mamíferos como ratas y ratones”.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO