Nuevas plantas en humedales transforman el ecosistema

Nuevas plantas en humedales transforman el ecosistema

28 de abril del 2019

En doce Parques Ecológicos Distritales de Bogotá se identificó la introducción, el establecimiento, la dispersión y expansión de plantas exóticas de herbáceas, enredaderas-trepadoras, arbustos, arbolitos y árboles que podrían comprometer la capacidad de estos ecosistemas para brindar servicios ambientales.

Esta es una de las conclusiones a las que llegó Julián Esteban Díaz Triana, magíster en Ciencias – Biología de la Universidad Nacional de Colombia (U.N.), quien analizó cómo se han dado estos procesos y cuantificó su grado de expansión por medio de variables como la riqueza, abundancia (cobertura) y frecuencia de las invasiones con las que se han instalado dichas plantas en estos ecosistemas.

“Los humedales del Distrito Capital son áreas tan sumamente transformadas e intervenidas, que perdieron su carácter de ecosistemas naturales de la Sabana de Bogotá y se convirtieron en ecosistemas urbanos y periurbanos”, manifiesta el investigador,

Además, agrega que las invasiones de plantas terrestres en los humedales son el resultado del legado histórico de transformación de estos espacios a escala del paisaje, debido al crecimiento y desarrollo del área urbana y las presiones ambientales ejercidas desde el pasado.

La caracterización se llevó a cabo a partir de reportes realizados en el marco de un convenio especial de cooperación en ciencia y tecnología celebrado entre 2010 y 2012 por la Universidad Nacional y la Secretaría Distrital de Ambiente, del que el investigador formó parte.

En este trabajo se abordaron componentes como el inventario de las especies de estas plantas en hábitats acuáticos, terrestres, de interface terrestre-acuática y experimentos de restauración específicamente en 2 de los 12 humedales analizados.

A partir de esos datos y de su georreferenciación, el magíster detectó en su tesis que las plantas terrestres invasoras ocupan diferentes hábitats de borde y zonas de la franja terrestre con la presencia de plantas individuales y la formación de parches de una sola especie y mixtos de diferentes tamaños.

Además evidenció que entre de los procesos de invasión de los humedales el más destacado y representativo es el del pasto kikuyo (C. clandestinum) que invade todos los hábitats y contribuye a la terrización que reduce los cuerpos de agua.

A mayor tamaño mayor invasión

En el estudio también se establecieron algunas métricas de los humedales como su área de extensión, su perímetro exterior, el área de la franja terrestre, de la franja acuática y el perímetro del cuerpo acuático. Esto se relacionó con las variables del área de invasión para comprobar la hipótesis de que la presencia de estas plantas terrestres aumentaba con el tamaño de los humedales.

El investigador también hace énfasis en que, a pesar de las transformaciones que han sufrido estos ecosistemas, siguen siendo una fuente importante de servicios ambientales para las comunidades cercanas a ellos, por lo cual se deben proteger.

“Dentro de la gestión de estos espacios se tiene que asumir el control y el manejo de las invasiones, para que esos ecosistemas dentro de la ciudad nos sigan brindando esos importantes bienes de los que nos servimos”, señala el biólogo. En su opinión, para esto se harán necesarias políticas públicas y voluntad de las comunidades aledañas para que se tomen medidas de control y manejo de estas especies.

Así mismo considera que también es necesario seguir con las investigaciones para demostrar exactamente el impacto de cada una de las especies invasoras. “De algunas especies es muy difícil lograr la erradicación, porque son sumamente agresivas y proliferan muy rápido por las condiciones ambientales”, asegura el experto.

Con información de: Universidad Nacional

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