Incendios de la Amazonía no son naturales

6 de septiembre del 2019

Conozca lo que dice el informe.

Incendios de la Amazonía no son naturales

Greenpeace

La selva tropical desempeña un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático, pero también se ve afectada por este fenómeno global.

En la selva amazónica hay incendios provocados por el hombre y naturales, pero los que afectan en este momento a la Amazonía no pueden explicarse como naturales, según Henriette Walz de Alianza para Bosques, la organización internacional que monitorea la deforestación del Amazonas: “Unos 7.500 kilómetros cuadrados (1,9 millones de acres) fueron deforestados en 2018, y con las cifras en incremento para este 2019, es posible que a final de año se haya deforestado el doble de territorio”, aseguró Walz a la Agencia Anadolu.

La activista ambiental también señaló que si bien han existido incendios en el Amazonas, como en los años de mayor sequedad por causa del fenómeno de El Niño, este año las conflagraciones no pueden ser consideradas como parte de los ciclos naturales: “La temporada de más incendios y deforestación que se produce es la estación seca de junio a septiembre; junio y julio, ha experimentado un aumento del 60 al 90% en términos de la cantidad de incendios en 2019 en comparación con 2018. Desde enero han detectado 74.000 incendios. Este es el número más alto desde 2013”.

Este tipo de deforestación es realizada con propósitos agrícolas, talando y quemando los árboles para obtener a cambio terrenos orgánicos y productivo: “Las razones de la deforestación en el amazonas son complejas: hay causas directas, como la tala ilegal, el desmonte de un terreno para usarlo en agricultura y la urbanización de la zona”, pero también hay causas indirectas, como las políticas que alientan la agricultura convencional o el desarrollo de políticas financieras internacionales también son impulsores indirectos de lo que sucede en la Amazonía.

Por tal razón, la Alianza para Bosques trabaja con grupos empresariales, agrícolas y forestales y busca que los negocios responsables con el medioambiente sean comunes en el mundo de los negocios: “”[El presidente Jair] Bolsonaro ha declarado en repetidas ocasiones que su objetivo es desarrollar económicamente la región amazónica, y que le gustaría comenzar con actividades mineras junto a las comunidades indígenas”, aseguró Walz sobre la actitud del líder brasileño que, según ella, también causa deforestación.

Los bosques se han vuelto más vulnerables

La selva tropical tiene un papel fundamental en la lucha contra el cambio climático, sin embargo también es afectada por este fenómeno de manera negativa. Las emisiones de carbono producidas por la deforestación son un motor importante que acelera el cambio climático, aseguró la directora ejecutiva de Amazon Watch, Leila Salazar-Lopez: “Los incendios sin precedentes que suceden en la Amazonía son una tragedia internacional y una contribución peligrosa al caos climático”, dijo la alta ejecutiva de la organización que trabaja para proteger los bosques tropicales y promover los derechos de los pueblos indígenas en la cuenca del Amazonas.

Muchas personas llaman a esta región el “corazón” o “los pulmones” del planeta, pues es la encargada de regular los climas regionales y globales, las corrientes oceánicas y los patrones climáticos: “Por tal razón, proteger el Amazonas es esencial para el clima, al menos para ralentizar o mitigar el caos climático”, aseguró Salazar-Lopez. Más de dos millones de acres (800.000 hectáreas) han sido arrasadas por los incendios del Amazonas y esto contribuye al cambio climático, “tanto por el carbón que se desprende de los incendios, como por la pérdida de árboles que tienen la habilidad de absorber emisiones carbono en el futuro”.

Además, la directora considera que defender los derechos de los pueblos indígenas es una posible solución para proteger las selvas tropicales y mitigar los efectos y amenazas climáticas: “Durante miles de años, el Amazonas ha albergado al menos a 400 pueblos indígenas distintos de ocho países sudamericanos, cuyas vidas están intrínsecamente conectadas a la tierra, al agua y los espíritus para la supervivencia diaria y cultural”, afirmó Salazar-López, cuyo grupo se asocia con organizaciones indígenas y ambientales para demandar derechos humanos, responsabilidad corporativa y la preservación de los sistemas ecológicos de la cuenca.

El Amazonas alberga un tercio de las especies de plantas y animales del mundo y genera el 20% del agua dulce de todo el planeta. Produce el 20% del oxígeno de la Tierra y es un gran sumidero de carbono, pues absorbe más de mil millones de toneladas de carbono atmosférico que se emite al quemar combustibles fósiles anualmente. El 5 de septiembre, se llevará a cabo el Día de Acción Mundial para el Amazonas, donde participan muchas ONG y activistas. Se espera que hayan manifestaciones a nivel mundial con el propósito de crear conciencia sobre los incendios en la Amazonía y en contra de las actitudes del presidente de Brasil hacia la selva tropical.

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