Islandia aumenta cuota de caza de ballenas hasta el 2023

Islandia aumenta cuota de caza de ballenas hasta el 2023

21 de febrero del 2019

El ministro de Pesca y Agricultura islandés, Kristjan Thor Juliusson, anunció que la cuota anual de capturas de ballenas de aleta será de 209 y de 217 para la ballena de Minke. El monto aumentó 48 veces la del 2018 la cual era de 161 para el primer tipo de esta especie y de 262 para la segunda.

La medida anunciada este martes en la noche se extenderá hasta el año 2023. Continuarán así, con una política condenada por la comunidad internacional. El gobierno declaró que se basó en las recomendaciones del Instituto Islandés de Investigación Marina, así como en un informe de la Universidad de Islandia que se dio a conocer el 15 de enero en el cual se explica el impacto macroeconómico de la caza de ballenas.

Según el informe de esta universidad, la caza de ballenas sigue siendo rentable para el país, y ha generado ingresos de 1.410 millones de coronas islandesas (más de 35 mil millones de pesos colombianos) al año, entre 2009 y 2017.

“Estamos comprometidos a utilizar los recursos naturales de manera sostenible, sobre la base de un asesoramiento científico”, aseguró el ministro. “Estas cuotas tienen una base científica, son sostenibles, se vigilarán y cumplen con el derecho internacional (…) Sobre estas bases se fundó esta decisión”.

Las ballenas de aleta son el segundo mamífero más grande después de la ballena azul, y según un comunicado del gobierno islandés la cantidad de esta especie ha aumentado de manera constante desde 1987. “En el último censo, en 2015, su población en el Atlántico centro-norte fue estimada en 37.000 ejemplares, o sea, el triple respecto a 1987”, afirma el comunicado.

El año pasado la empresa encargada de la caza de ballena de aleta, Hvalur hf., arponeó 144 ballenas después de paralizar su actividad durante dos años por dificultades comerciales con Japón, principal mercado para la carne de ballena.

En cuanto a la ballena Minke, una de las más pequeñas en este grupo, la empresa especializada de su captura tuvo que suspender su actividad desde julio de 2018 a pesar que es considerada más rentable para la industria local.

La primera ministra de Islandia, Katrin Jakobsdóttir, junto con su partido, el Movimiento Izquierda-Verdes, reafirmó en octubre de 2018 su oposición a la caza de ballenas. Sin embargo, la temporada de caza de ballenas comenzará, como es habitual, en junio.

Islandia y Noruega son los únicos países del mundo que autorizan la caza de ballenas. Japón también ejerce la práctica con fines científicos, aunque gran parte de la carne se vende en el mercado.