Campaña de Greenpeace para la prohibición del asbesto

Campaña de Greenpeace para la prohibición del asbesto

9 de agosto del 2017

Ana Cecilia Niño fue una mujer que convivió por muchos años con un enemigo mortal, el cáncer, el cual atacó primero su pulmón izquierdo, y tiempo después se regó por todo su cuerpo hasta terminar con su vida.

Ella le dio la pelea a un tipo de cáncer conocido con el nombre de Mesotelioma, el cual afecta la membrana que recubre los pulmones, pero en su diagnóstico se pudo encontrar que la enfermedad había sido causada por la exposición al asbesto crisólito (una fibra mineral con el que se fabrican tubos, tejas, tanques de agua, e incluso materiales automotrices) el cual está permitido en Colombia.

Ana Cecilia Niño junto con su esposo, Daniel José Pineda Gonzáles, habían demandado al Estado colombiano, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para que implementara una serie de medidas legales, por medio de las cuales se protegieran derechos fundamentales como el de la vida, un medio ambiente sano y la salud.

Sin embargo, no se le brindó alguna solución a este problema que trae consecuencias medioambientales, y también de salubridad, aún así, hay miles de casos similares al de Ana Cecilia.

Ante esta situación, la senadora Nadia Biel Scaff presentó una iniciativa bajo el nombre de “Ana Cecilia Niño”, en honor a esta a víctima. El proyecto de ley pretende que tras tantos intentos fallidos, se le ponga punto final al uso de este letal material que se produce en el país, y que aún no es retirado del mercado. Adicionalmente, es fundamental que el Congreso de la República implante leyes en torno al tema.

En el documento se exponen algunos datos y cifras que revelan que esta sustancia es un agente cancerígeno para el ser humano. En el país se presentan más de 100 mil muertes anuales relacionadas con esta fibra.

De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) prohíbe el uso de cualquier tipo de asbesto, y a esto se le han sumado más de 50 países en el mundo, incluyendo a todos los miembros de la Unión Europea.

A esta iniciativa se ha incorporado la organización ambientalista Greenpeace, quien realizó hace algún tiempo una campaña, en la que se reunieron cientos de activistas en el centro de la ciudad y dramatizaron escenas de personas acostadas en camilla o con tubos de oxígeno que estaban enfermos, a causa del asbesto que produce la empresa Eternit.

Con esto desean que se deje de fabricar y comercializar todos los productos relacionados con este material tóxico. Además, esta empresa se ha aprovechado del vació legal que existe en el país, referente a las medidas medioambientales y comerciales a costa de la salud de muchos ciudadanos.

Esta campaña ha tenido más de 30 mil colombianos que se han sumado para que se detenga a la empresa respecto a la fabricación de distintos productos hechos con asbesto, y que por otro lado se respete la vida y otros derechos fundamentales que durante tanto tiempo han sido vulnerados.