La Amazonia con más calentamiento y sequías prolongadas

14 de julio del 2018

Es probable que la cuenca del Amazonas registre en el futuro inmediato un calentamiento continuo además de sequías multianuales. En una reciente investigación se dice que los servicios del ecosistema de orden primario, tales como, el ciclo del agua, la biodiversidad, la captura de carbono, entro otros, están en mayor riesgo de lo previsto. Por tal […]

La Amazonia con más calentamiento y sequías prolongadas

Es probable que la cuenca del Amazonas registre en el futuro inmediato un calentamiento continuo además de sequías multianuales.

En una reciente investigación se dice que los servicios del ecosistema de orden primario, tales como, el ciclo del agua, la biodiversidad, la captura de carbono, entro otros, están en mayor riesgo de lo previsto. Por tal motivo, se requieren de estrategias rápidas sobre el manejo adaptativo para defender los beneficios que se encuentran como pieza clave para la selva tropical.

Investigaciones anteriores, demuestran que el clima de fondo es una de las variables más responsables sobre la sostenibilidad de la selva. Sin embargo, requisitos climáticos ya existentes para la Amazonia solo abarcan las últimas décadas.

Los autores utilizaron sedimentos de un extraño lago de tierras bajas ubicado en el oeste de la selva para dejar un registro paleohidrológico de aproximadamente 1.400 años, arrojando como resultado una nueva luz sobre el rango de la sequía que la vegetación podría soportar.

“Los administradores de recursos pueden estar planificando sequías futuras similares a las que experimentaron recientemente: periodos secos estacionales aislados que duran unos pocos meses”, dijo Luke Parsons, becario postdoctoral en la Universidad de Arizona y primer autor del estudio, publicado en línea 24 de mayo en Water Resources Research, una revista de la American Geophysical Union.

También agregó que puede existir la posibilidad de sequías aún más largas y que tal vez duren varias temporadas o años, preparando a la selva para incendios inesperados.

Parsons y los demás investigadores utilizaron muestras de testigos del lago Limón, ubicado en el extremo occidental de la cuenca del Amazonas en el centro norte de Perú, y así construir un registro de la abundancia elemental, que se interpretó como un indicador de la precipitación de la selva occidental.

“La variabilidad de la sequía en el Amazonas es mucho mayor de lo que se piensa actualmente”, argumentó Jonathan Overpeck, decano de la Escuela de Medio Ambiente y Sustentabilidad de la Universidad de Michigan y otro de los autores del estudio, “mientras que la sequía más larga en el récord es de un año, el registro paleoclimático muestra que las sequías de muchos años, e incluso algunas que abarcan más de una década, han ocurrido recientemente”.

Se identifican aproximadamente 31 períodos secos durante más de 1.400 años, es decir el doble del número que indican los modelos climáticos, como normal, en un periodo de tiempo similar.

Overpeck también agrega que este cambio climático se encarga de empeorar el pronóstico y por lo tanto las futuras sequías de varios años serán más intensas y graves.

Esto se le suma a la creciente población del Amazonas, los incendios forestales se convierten en una amenaza real en estos tiempos, se espera que los administradores forestales puedan prepararse mejor para enfrentar estos escenarios teniendo en cuenta el conocimiento que manejan a lo largo de la historia con el estado en el que se encuentra la selva.

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