Lágrimas de sirena amenazan vida marina

Lágrimas de sirena amenazan vida marina

17 de marzo del 2019

Estas pequeñas capsulas son la materia prima para fabricar plástico. Antes de ser fundidas y moldeadas millones de estas píldoras de plástico terminan en los océanos, siendo una gran amenaza para la vida marina.

Su nombre puede sonar adorable pero en realidad es un peligro que trabaja en silencio. Por su pequeño tamaño pueden ser confundidas con huevos de peces o pequeñas criaturas marinas y ser tragadas por grandes depredadores, que terminan contaminándose.

Estas capsulas de diferentes colores que miden 1 a 5 milímetros, están compuestas de polímeros, los cuales permiten que los contaminantes orgánicos (COP) que permanecen en el agua de mar se acumulen y aumenten aún más la suciedad de los océanos.

Los ‘nurdles‘ fueron estudiados en cinco playas en East Lothian, Escocia. En el estudio se pudo encontrar que estas capsulas estaban cubiertas de E.coli una bacteria que intoxica para los alimentos. Son tan nocivos que se le recomienda a las personas que no toque las pequeñas capsulas sin protección porque no solo se encuentran en el mar sino en la arena.

Por esta razón, las lágrimas de sirena han sido declaradas como una de las mayores fuentes de contaminación de ríos y mares. Por eso deben ser retiradas de inmediato de las fuentes de agua de todo el mundo. Por ejemplo, en Reino Unido se libera hasta 53.000millones de nurdles anuales en el mar.

La iniciativa Gran Cacería Global de Nurdles de Escocia,incentiva a la gente a identificar a las principales fuentes de contaminación del mar y mejorar la gestión del problema. En la playa de Hightown en Liverpool, Inglaterra, por ejemplo, se encontraron un promedio de 139,8nurdles por metro cuadrado. Eso es alrededor de 140.000 a lo largo de 1 km de línea costera.

Las lágrimas de sirena están causando un daño grave en el ecosistema marino. Ya se han visto los cambios en la recoleta de información que gesto Gran Cacería Global de Nurdles desde su país, porque las capsulas de plástico se han reducido en las costas oceánicas.

Aún se necesitan más restricciones para la comercialización de estas capsulas,  y evitar que al ser transportadas no lleguen al mar. En Colombia aún no hay registro de presencia de este peligroso contaminante.