Los peligros de los equipos de pesca fantasma

Los peligros de los equipos de pesca fantasma

25 de diciembre del 2018

Desde hace algunos años, organizaciones como las Naciones Unidas manifestaron la preocupación por el medio ambiente. Por ejemplo, el cambio climático es uno de los desafíos más grandes. Este fenómeno afecta incluso al nivel del mar y puede generar inundaciones y catástrofes naturales. 

A esto se le suma los peligrosos equipos de pesca fantasma. Por ejemplo, en agosto de 2018, alrededor de 300 tortugas marinas en peligro de extinción fueron encontradas muertas en la costa sur de México. Quedaron atrapadas en un red de pesca abandonada. Las cifras generales no son alentadoras. Según la Organización de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente cada año más de 100.000 ballenas, delfines, focas y tortugas quedan atrapadas en estas redes. 

Para la ONU también es preocupante que las redes pueden ser tan grandes como un campo de fútbol. Además, estos equipos son hechos 100% de plástico, que se puede demorar hasta 600 años en descomponerse. Las aves marinas también salen perjudicas. Por lo general reúnen los trozos de las redes para hacer nidos y es muy probable que se enreden. 

Se estima que entre 600.000 y 800.000 toneladas de equipo fantasma ingresan al océano cada año. Para Nick Mallos, director del Programa Mares sin Basura en Ocean Conservancy, dice que esta es una estimación conservadora.

Medidas para los próximos años

A partir de enero del próximo año, Ocen Conservancy asumirá el liderazgo de la Iniciativa Global contra las Redes de Pesca Fantasma. Mallos afirmó que existe un fuerte impulso en todo el sector pesquero para evitar la pérdida de más equipos, y recolectar y reciclar lo que ya está en los océanos.

Esta iniciativa fue lanzada en el 2015 y reúne a gobiernos, corporaciones del sector privado, industrias pesqueras y la academia. Para el director del programa, la aceptación de todos los involucrados ha sido impresionante, pero se debe mantener el impulso para proteger la vida marina y las comunidades costeras.

“Estamos viendo estas prácticas positivas implementadas en las cadenas de suministro con algunas de las empresas con las que trabajamos. La Iniciativa Global contra las Redes de Pesca Fantasma está intentando que diferentes organismos de certificación incorporen estos estándares de gestión de equipos en estos diversos esquemas de certificación”, explicó Mallos.

Aunque existen algunas posibles soluciones como promover el desarrollo de trampas de pesca biodegradables, la pesca ilegal sigue siendo un obstáculo. Según la ONU en varias ocasiones estos barcos desechan su equipo para evitar la detección de equipamiento ilegales. 

La iniciativa espera para el año 2030 que el tonelaje global del equipo que se pierde en el océano sea igual o menor a la cantidad que se recupera, recicla o reutiliza.