Taxis eléctricos para salvar el aire de Medellín

Foto: Empresas Públicas de Medellín

Taxis eléctricos para salvar el aire de Medellín

25 de marzo del 2017

Tres semanas de alerta naranja intermitente y los últimos tres días en alerta roja por la alta concentración de contaminantes en el aire de la capital paisa demuestran que ni Medellín ni el Valle de Aburrá soportan un carro o una moto más y, por el contrario, necesitan alternativas sostenibles para moverse que se sumen a las que ya tienen: el metro, el tranvía y los cables.

La idea que propone Empresas Públicas de Medellín y que podría verse materializada a finales de este año es poner a rodar por las calles de la ciudad 200 taxis eléctricos para generar confianza en esta tecnología y que más personas conozcan una opción confiable y, lo más importante, completamente limpia para transportarse.

El proyecto piloto hace parte de una iniciativa mucho más grande con la que la empresa, que provee energía y otros servicios a los antioqueños, busca convertirse en la promotora del ecosistema de movilidad eléctrica, primero en la ciudad que la acoge y luego en todo el país.

Energía para limpiar el aire

Aunque hoy es un asunto de coyuntura, porque las consecuencias del uso de combustibles fósiles se hacen notorias con gripas, ojos irritados y enfermedades respiratorias y cardiacas a causa de un aire contaminado por micropartículas encerradas entre montañas, EPM desde 2009 trabaja en abrir el camino a la movilidad eléctrica.

José Fernando Isaza, líder de movilidad sostenible y eléctrica del grupo empresarial, le contó a kienyke.com que todo empezó con una vigilancia tecnológica para entender qué estaba pasando alrededor de los vehículos eléctricos.

Luego, apoyados por el conocimiento de dos universidades locales: la Universidad Pontificia Bolivariana y la Eafit, realizaron un estudio para determinar si había posibilidades de masificar esa tecnología en Colombia y evaluar el impacto que podría tener en el negocio.

El siguiente paso fue pasar de la teoría a la práctica. Y con un piloto en casa, con 10 carros y 12 motos eléctricas, validaron que operaran adecuadamente en una topografía montañosa como la antioqueña.

“La prueba fue satisfactoria y así empezó la tarea de articular a todos los actores que pudieran aportar su granito de arena para convertir en una realidad la movilidad eléctrica en todos los segmentos: bicicletas, motos, vehículos particulares, taxis, vehículos de paqueteo o transporte empresarial, buses y sistemas masivos”, dijo Isaza.

De hecho el plan fue presentado al Ministerio del Medio Ambiente, en la visita que el ministro Luis Gilberto Murillo hizo la semana pasada para ponerse al tanto de la crítica situación ambiental de Medellín.

Proponer normatividad y buscar incentivos

Decir que se van a poner a rodar 200 taxis eléctricos por las calles de la ciudad es distinto a hacerlo realidad.

“Desde hace dos años venimos trabajando con el Concejo para tener una normatividad local que promueva la movilidad eléctrica, incluyendo a los taxis, y logramos sacar el acuerdo 044 de 2015”, contó Isaza.

El año pasado se logró reglamentar el acuerdo y este 2017, de la mano de las secretarías de Medio Ambiente y de Movilidad y el Área Metropolitana se empezó a materializar lo plasmado en él.

El plan es superar unos obstáculos y tener entre diciembre de este año y los primeros meses de 2018, los taxis prestando servicio a la gente.

El proyecto, explicó Isaza, “requiere articular la normatividad local y nacional, que el Ministerio de transporte nos permita la entrada de estos taxis a rodar por el Valle de Aburrá, definir el asunto económico, porque una de las barreras de entrada de la tecnología de vehículos eléctricos es el precio, y conquistar al gremio de los taxistas y transportadores”.

El piloto, recuerda el líder de movilidad sostenible y eléctrica de EPM, no es para probar que la tecnología funciona, sino para convencer.

“El objetivo de que los mismos transportadores cojan confianza en las marcas que venden vehículos eléctricos y en la tecnología como tal, que es óptima para prestar el servicio de transporte que ellos ofrecen”, comenta José Fernando Isaza.

Y el otro propósito es trascender de los taxistas a las personas que ven en el vehículo particular una opción para transportarse.

“EPM le presentó al Ministerio de Medio Ambiente una propuesta para estructurar un plan de reposición del parque automotor, como segunda fase del piloto, en el mediano plazo (5 años), para reponer vehículos de combustión a vehículos eléctricos y a gas”, contó el funcionario.

Por eso, explicó Isaza, “se están buscando incentivos tributarios, arancelarios y demás, del gobierno local y nacional, para promover y posibilitar que los habitantes vean más asequible la compra de un vehículo eléctrico”.

“Lo que estamos haciendo es sincronizar los actores para que quienes tomen la iniciativa de comprar un vehículo eléctrico lo hagan con toda la confianza”, puntualizó.

Es una necesidad

Aunque no es el primer piloto en el país que busca introducir taxis eléctricos a las calles de una ciudad – el primero fue el de Codensa con la administración de Gustavo Petro, en la capital del país – , para el investigador de movilidad eléctrica de la UPB, Andrés Emiro Díez, es una apuesta viable y necesaria en un territorio que ya está sufriendo las consecuencias de la mala calidad de su aire.

“Ojalá sean taxis livianos, que no pesen de dos o tres toneladas, sino de 1.800 kilos, que tenga rangos entre los 200 y 250 kilómetros de autonomía, porque eso es más favorable para evitar el desgaste de las vías”, recomendó.

“La situación ambiental de Medellín demuestra que la movilidad tiene que ser eléctrica”, dijo sin titubeos.

Además, de acuerdo a las investigaciones que ha adelantado, “contrario a lo que se cree los vehículos eléctricos son los más apropiados para ciudades con topografías como la de Medellín”, dijo.

“A pesar de que las montañas aumentan el consumo de energía, también son una oportunidad para recuperarla en el frenado mientras el vehículo está descendiendo. Eso mejora la vida útil del sistema porque el frenado que hace un carro eléctrico cuando va bajando es magnético, y no genera desgaste”.

Y desde el punto de vista ambiental el beneficio es total.

“Los taxis se mueven intensivamente en la ciudad, más o menos 250 a 300 kilómetros diarios, por eso tiene un impacto ambiental importante. Si se logra que sean eléctricos vamos a ver muy buenos beneficios en términos de emisiones”.

Un vehículo convencional, según Diez, puede emitir entre 2 y 4 toneladas de CO2 al año, y un taxi, que se mueve 4 veces más, puede estar entre 12 y 16 toneladas de CO2 en el mismo periodo.

Si se reemplaza por un vehículo eléctrico las emisiones serían de aproximadamente una tonelada al año, pero, aclaró, “esa tonelada sería la emitida por el sector eléctrico para producir la electricidad. Es injusto, porque al vehículo de combustión no se le suma la energía requerida para producir y perforar el petróleo”.

Si no se tiene en cuenta el factor de producción de la energía, sobre todo sabiendo que la que que se consume en Antioquia proviene de hidroeléctricas, las emisiones dan cero.

Para Díez, “Medellín está muy cerca de tener pico y placa de seis dígitos diarios. O sea que un vehículo de combustión solamente serviría para dos días a la semana”.

“Así que en vez de invertir 100 millones adquiriendo dos vehículos de combustión, se puede adquirir uno eléctrico que le sirve para todo el año, porque no tiene restricciones”, manifestó el académico.

Además, puntualizó, “la infraestructura eléctrica tiene la ventaja de que está regada por toda la ciudad. Cualquier casa es adaptable para recargar un vehículo eléctrico”.

Buses y padrones

Además del piloto con los taxis, EPM también quiere hacer otro piloto con buses de la mano del Metro de Medellín, Metroplús, la Secretaría de Movilidad y el Área Metropolitana.

“Vamos a comprar dos buses eléctricos, un articulado y un padrón, que pretendemos meter en una de las cuencas de metroplús para probar la tecnología”, explicó José Fernando Isaza.

Y en casa, señaló el funcionario, también empezaron a hacer la reposición de sus buses por vehículos eléctricos.

Para finalizar, el líder de movilidad sostenible y eléctrica de la empresa, afirmó que el mensaje más importante es generar conciencia en la comunidad:

“Es momento de evaluar si el medio de transporte que se usa es el más eficiente. Si no lo es, hay que buscar una opción para contribuir con el medio ambiente de la ciudad”.