Una isla es el lugar con más basura del mundo

Foto: Captura de pantalla

Una isla es el lugar con más basura del mundo

19 de mayo del 2017

Según un estudio llevado a cabo por la revista científica estadounidense PNAS, la Isla Henderson, ubicada en el pacífico sur, es el lugar con más densidad de basura en el mundo. Aproximadamente 18 toneladas de desperdicios son los que acumula el territorio en sus 37 km2 (671 restos de basura por metro cuadrado).

A pesar de que la isla se encuentra a 5.000 kilómetros de distancia a la masa continental más cercana, a diario llegan 3.570 desechos. El lugar donde se encuentra Henderson, en el llamado ‘ Giro del Pacífico Sur ‘ (un remolino que acumula la basura arrastrada desde las corrientes marinas), es propenso a recibir las impurezas que generalmente son provenientes de barcos de Suramérica, manifiestan los especialistas en la investigación.

Isla Henderson, el lugar con más basura

La isla Henderson, que forma parte del archipiélago británico Pitcairn, contiene 38 millones de plástico, según calculan los científicos encargados del estudio. Jennifer Lavers, del Instituto de Estudios Marinos y Antárticos de la Universidad de Tasmania, la principal autora de dicha investigación, mencionó lo siguiente: “Lo que vemos en la isla de Henderson demuestra que ningún lugar del mundo escapa a la contaminación por plástico, ni siquiera los más alejados en los océanos”.

Además, Jennifer Lavers, afirmó que la mayoría de objetos son “objetos sin identificar”, los otros desechos en su mayoría son envases de plástico, boyas de pescar, redes y cepillos de dientes.

Por otra parte, la investigadora añadió, que el 25 % de las especies marinas y algunas aves, en algún momento comen del plástico que rodea la isla. “Y, si uno come un pescado con estos tejidos contaminados, en realidad está comiendo su propia basura”.

Por último, los científicos aseguran que a partir de las estadísticas del 2014, en el mundo se producen hasta 300 millones de toneladas de plástico, en comparación a las a los 2 millones de 1950. El plástico no reciclado termina flotando en el mar, lo que representa gran peligro frente al medio ambiente, causando daños a los animales que ingieren o se enredan en la basura.