Abajo la presión arterial alta

Abajo la presión arterial alta

23 de noviembre del 2010

Sólo en Estados Unidos, al menos ochenta millones de personas sufren de hipertensión. Es decir, en el país de las hamburguesas casi dos veces la población de Colombia tiene más estrechas de lo normal las arterias, encargadas de regular el flujo sanguíneo en el organismo. En Colombia, según las estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud, la prevalencia de la hipertensión entre la población mayor de quince años es de 12,6%. Incluso, es la segunda causa de muerte en hombres y mujeres mayores de 45 años.

La hipertensión se controla en su fase inicial a través de dieta y ejercicio, pero en el 80% de los casos esto no es suficiente, y se requiere adicionarle medicación. Los medicamentos intentan hacer que se relajen las arterias para disminuir la presión en los vasos sanguíneos y así impedir que el corazón tenga que latir con más fuerza de la normal. Los medicamentos no curan la hipertensión, pero la mantienen contralada.

La compañía Ardian, con sede en Mountain View, California, desarrolló un nuevo procedimiento para reducir la presión arterial alta y realizó un estudio con 106 personas hipertensas durante seis meses, donde comparó los pacientes que toman tres o más medicamentos para la hipertensión con aquellos tratados por medio del sistema de catéteres Simplicity, de Ardian. El procedimiento logró reducir la presión arterial alta de los pacientes en casi 30%.

El método consiste en atacar, con ayuda de un catéter, los nervios de las arterias con un calor tan alto que los destruya sin dañar sus paredes. Varios estudios han demostrado que estos nervios afectan la presión arterial mediante la liberación de sodio y una enzima llamada renina, así como por la gestión del flujo de sangre de los propios riñones.

Algunos de los pacientes a quienes se les ha realizado la cirugía mantienen la presión arterial baja luego de dos años y medio. Eso demuestra que los nervios no vuelven a crecer y que la mejoría es a largo plazo. La intervención sólo tarda entre  cuarenta y sesenta minutos, con una estancia en el hospital de una noche. El estudio también reveló que la terapia es segura, porque no se presentaron problemas serios relacionados con el procedimiento, ni con el dispositivo ni tuvo complicaciones cardiovasculares o renales posteriores.

La compañía está a la espera de que la Agencia de Drogas y Alimentos de Estados Unidos (FDA) dé la aprobación para comenzar una investigación con 350 pacientes. La compañía ya tiene permiso para realizar el procedimiento en Europa y comenzará su comercialización a principios de 2011.

“Los efectos sobre la presión arterial son muy notables”, indicó Aram Chobanian, experto en hipertensión de la Universidad de Boston. “Ninguna de las drogas existentes ha hecho más para reducir la presión arterial. Los datos iniciales son muy impresionantes”, dice. El costo no ha sido determinado, pero se estima que esté alrededor de los US$10.000.

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